La Corte Suprema de Estados Unidos allanó el jueves el camino para que la administración del presidente Donald Trump prive a cientos de miles de inmigrantes haitianos y sirios de un estatus humanitario que los protege de la deportación, lo que supone un nuevo impulso a su enfoque de línea dura en materia de inmigración.
Fallo de 6 a 3
En un fallo de 6 a 3 impulsado por los magistrados conservadores, la Suprema anuló las decisiones de los jueces federales de Nueva York y Washington D.C. que habían suspendido las medidas del Gobierno para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) de más de 350.000 personas procedentes de Haití y 6.100 de Siria. Los tres jueces liberales expresaron su desacuerdo.
El Departamento de Estado desaconseja actualmente viajar tanto a Haití como a Siria, alegando violencia generalizada, delincuencia, terrorismo y secuestros.
¿Qué es el TPS?
El TPS es una designación que permite a los inmigrantes procedentes de países afectados por guerras, desastres naturales u otras catástrofes vivir y trabajar en Estados Unidos mientras no sea seguro para ellos regresar a sus países de origen. Washington concedió por primera vez el TPS a los haitianos tras el gran terremoto de 2010 y a los sirios después de que su país se sumiera en la guerra civil en 2012.
Argumentos de la Corte
El juez conservador Samuel Alito, autor de la sentencia, escribió que las cortes no pueden revisar las decisiones del Gobierno relativas al TPS, una decisión que podría sentar un precedente que impida futuras impugnaciones judiciales sobre la revocación de este estatus para cualquier país. La ley que regula el TPS "prohíbe claramente" dicha revisión judicial, escribió Alito, agregando que es poco probable que los haitianos que demandaron al Gobierno tengan éxito en su argumento de que hay un sesgo racial que violaría la promesa de igualdad de protección ante la ley recogida en la Quinta Enmienda de la Constitución.



