Trump dirige transición en Venezuela sin concesiones a la oposición
Trump dirige transición en Venezuela sin concesiones

El gobierno de Donald Trump está dirigiendo la transición en Venezuela con mano de hierro, sin concesiones a la diplomacia y sin preocuparse por guardar las apariencias. Como un elefante en una tienda de porcelana, el presidente estadounidense ha marcado sin disimulo los pasos de la presidenta interina Delcy Rodríguez, tras la intervención armada del 3 de enero que llevó a la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

La oposición también atada por Washington

La oposición democrática venezolana se ha visto limitada por Washington para actuar libremente en busca de una transición rápida hacia la democracia, que supere 27 años de creciente autoritarismo desde que Hugo Chávez ganó las elecciones en 1998. El secretario de Estado Marco Rubio anunció la hoja de ruta: estabilización, recuperación y transición, fases que se cumplen puntualmente para satisfacción de Estados Unidos.

Estabilización a cargo del chavismo

La etapa de estabilización fue encomendada al propio régimen chavista, que mantiene el orden a través de las Fuerzas Armadas, organismos de seguridad y el sistema judicial. Esto representó un disgusto para la oposición, que hubiera preferido gestos más favorables a la democracia. Además, Trump no pierde oportunidad para elogiar la gestión de Delcy Rodríguez, lo que permitió al chavismo retener el poder tras la humillación de la detención de Maduro.

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Recuperación económica bajo control estadounidense

La segunda etapa, la recuperación, se ha dado mediante decisiones económicas sugeridas por Washington para favorecer sus intereses geoestratégicos, elevando la producción petrolera y reconstruyendo la infraestructura, con medidas opuestas al estatismo de Chávez y Maduro. Los ingresos petroleros venezolanos son ahora administrados por autoridades estadounidenses.

Transición democrática en último lugar

La transición hacia la democracia aparece en tercer lugar, lo que genera dudas sobre el verdadero interés de Trump en instaurar una auténtica democracia. Aunque se han liberado algunos presos políticos, aún quedan alrededor de 400 personas tras las rejas. La convocatoria de elecciones no aparece en el horizonte, coincidiendo los intereses de Estados Unidos y el chavismo, que sabe que perdería unos comicios democráticos.

María Corina Machado en el exilio

La peor muestra de subordinación de la oposición es la imposibilidad de que María Corina Machado regrese al país, por no estar dentro de los intereses actuales de Estados Unidos. Su retorno sería un gran revulsivo, pues cuenta con importante respaldo popular. Trump ha puesto a negociar a la opositora Dinorah Figuera con Jorge Rodríguez sobre temas como la designación de magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, sin consultar previamente con Machado ni con los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática.

Según Txomin Las Heras Leizaola, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, “la transición hacia la democracia aparece en el tercer lugar de la ruta trazada por el gobierno norteamericano, lo que genera razonables dudas en torno al verdadero interés de Trump de que se instaure una auténtica democracia en Venezuela, pues es evidente que se están priorizando los intereses económicos”.

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