El presidente Donald Trump elogió a Estados Unidos como la “máxima culminación” de la historia humana durante un discurso por los 250 años del país, celebrado este sábado en el National Mall de Washington, D.C. El evento, que se retrasó varias horas debido a tormentas que obligaron a evacuar temporalmente a los miles de asistentes, también sirvió para que Trump renovara sus ataques contra sus opositores, a quienes calificó de “comunistas”.
Un discurso patriótico con tintes políticos
Trump, de 80 años, había prometido un enorme mitin político para imprimir su sello en las celebraciones nacionales, pero en gran medida se ciñó a un guion más tradicionalmente patriótico. “Durante dos siglos y medio, nuestra república estadounidense ha sido la máxima realización de la historia humana”, dijo Trump a decenas de miles de personas en el National Mall. También rindió homenaje a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial y de las guerras de Corea y Vietnam.
Sin embargo, presentó estas dos últimas guerras como ejemplos de la batalla contra los “comunistas”, retomando el mensaje de su discurso del viernes por la noche en el monumento del Monte Rushmore. “Nuestros guerreros no combatieron al comunismo en campos de batalla de todo el mundo para que esa amenaza volviera a sacar su fea cabeza aquí mismo en Estados Unidos. No vamos a dejar que eso ocurra”, afirmó.
Ataques a la izquierda y logros militares
Trump se ha referido repetidamente a este tema de cara a las elecciones legislativas de noviembre, después de que el ala antisistema de la izquierda del Partido Demócrata obtuvo una serie de victorias en las primarias. “Es como un cáncer, hay que extirparlo”, añadió. También presumió de las recientes campañas militares contra Irán y Venezuela, diciendo que Washington había “arrasado” las fuerzas armadas de Teherán.
El discurso fue corto para los estándares de Trump, con una duración de unos 45 minutos. Tras sus palabras, comenzó un enorme espectáculo de fuegos artificiales. “Queremos a Trump, nos encantó su discurso”, dijo Richard Sullivan, de 70 años, que vino desde Virginia con su esposa Nancy.
Ola de calor y tormentas afectan las celebraciones
Los estadounidenses soportaron una sofocante ola de calor en ciudades de todo el este del país para celebrar el aniversario de la firma de la Declaración de Independencia de Reino Unido en 1776. Las temperaturas se dispararon hasta un récord de 39,4 °C en la capital, un máximo histórico para un 4 de julio, con 160 millones de estadounidenses bajo advertencias de meteorología extrema, según el Servicio Meteorológico Nacional.
El mal tiempo también obligó a adelantar los fuegos artificiales en Nueva York y provocó evacuaciones en un concierto en Filadelfia y en una celebración en el río Charles en Boston. Durante el discurso de Trump, se ordenó a decenas de miles de personas desalojar el National Mall varias horas antes de su intervención debido a tormentas inminentes. En horas de la tarde, mientras muchos se dirigían hacia las salidas, se desató el caos cuando otros asistentes se negaron a marcharse.
Trump insistió en que seguiría adelante con el discurso, diciendo a Fox News que si los veteranos del Día D en la Segunda Guerra Mundial pudieron soportar el mal tiempo, él también podía hacerlo. “Pasar un poco de calor es mucho menos de lo que mucha gente sacrifica para darnos esta libertad en este país increíble”, dijo Randy Cole, de 62 años, un funcionario jubilado que asistía a las festividades en Washington.
Divisiones políticas y encuestas
La determinación de Trump de situarse a sí mismo y a su marca política en el centro de la celebración del 250º aniversario puso de manifiesto las profundas divisiones provocadas por su segundo mandato. Esas divisiones quedaron plenamente a la vista el sábado cerca del Capitolio en Washington, donde hombres enmascarados, algunos portando banderas confederadas y otros luciendo insignias del grupo supremacista blanco Patriot Front, se congregaron para gritar: “¡Recuperemos América!”.
Un sondeo de la Universidad Quinnipiac mostró que el 61 % de los estadounidenses considera que Estados Unidos no está a la altura de los ideales enunciados en la Declaración de Independencia, aunque la mayoría de los republicanos cree que sí, y la mayoría de los demócratas cree que no.
Incidentes durante el 4 de julio
Durante las celebraciones del 4 de julio, un paracaidista profesional tuvo un accidente en el Folsom Pro-Rodeo en California cuando una gran bandera estadounidense que llevaba se enredó en un árbol mientras descendía al suelo durante el espectáculo de fuegos artificiales. Este incidente inesperado cambió su curso y lo envió directamente a la carpa de un vendedor cerca del público; casi no resultó herido, solo sufrió un pequeño corte en el labio. No se reportaron lesiones.
En Nueva York, el Puente de Brooklyn experimentó un breve incendio durante el famoso espectáculo de fuegos artificiales de Macy’s cuando chispas de los fuegos pirotécnicos salieron de las plataformas de lanzamiento. Se escucharon ruidos fuertes y humo espeso durante todo el espectáculo, y el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY) llegó al lugar en menos de un minuto; no se reportaron lesiones en el puente.
La ciudad de Nueva York también se vio afectada por la violencia armada. Un tiroteo ocurrió en el barrio de Brooklyn exactamente durante los espectáculos de fuegos artificiales, y ocho personas resultaron heridas. Esta tragedia se agravó con otro tiroteo masivo en San Antonio, Texas, justo al este del Parque Phillis Wheatley, que cobró la vida de una persona y dejó a otras seis heridas, incluidos dos niños menores de 12 años.
El día nacional también estuvo marcado por otros problemas de seguridad y tensiones políticas en varias partes del país. Un accidente automovilístico fatal en la Calzada MacArthur de Miami se atribuyó a los fuegos artificiales, e incluso un piloto de Delta Air Lines dijo que su avión fue alcanzado por fuegos artificiales después de aterrizar. En Washington D.C., el orden público fue perturbado por manifestaciones callejeras organizadas por supremacistas blancos y manifestaciones masivas de ciudadanos bajo el lema “No Kings”.



