El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló este martes que su gobierno evaluará la posibilidad de vender aviones de combate F-35 a Turquía, un giro significativo en la relación bilateral que estuvo marcada por sanciones debido a la adquisición turca del sistema de defensa aéreo ruso S-400.
“Es una decisión que vamos a tomar”, declaró Trump durante una reunión con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, al margen de la cumbre de la OTAN en Ankara. “Sin duda, es algo que consideraremos”. Trump se convierte así en el primer mandatario estadounidense en visitar la capital turca en 17 años, en un contexto de acercamiento estratégico en áreas como defensa, energía, comercio y seguridad regional.
El conflicto por los S-400 y los F-35
La posible venta de cazas F-35 a Turquía ha sido un punto de fricción desde 2017, cuando Ankara adquirió el sistema ruso S-400, lo que llevó a Washington a excluir a Turquía del programa del caza de quinta generación. Trump ya había insinuado en el pasado su disposición a reconsiderar la prohibición, y el mes pasado afirmó que viajaba a Turquía con algo que “haría muy feliz a Erdogan”.
“Usted ha sido un gran líder y un líder respetado en todo el mundo”, dijo Trump a Erdogan. “Desde el principio hemos tenido una buena química, hemos tenido una relación muy especial”.
Según fuentes cercanas a las conversaciones, se espera que Erdogan respalde los planes estadounidenses para desarrollar proyectos energéticos y corredores de tránsito en el Cáucaso y Oriente Medio, lo que podría reducir la influencia rusa e iraní sobre las rutas energéticas regionales.
Revisión legal y sanciones
Como parte del reinicio de relaciones, Estados Unidos analiza si puede certificar que Turquía ha cumplido con los requisitos legales para la venta de los F-35, mientras insiste en que Ankara renuncie a los S-400. Al ser preguntado sobre el sistema ruso, Trump dijo que no tiene “ninguna preocupación” sobre la relación bilateral.
Turquía busca el levantamiento de las sanciones impuestas bajo la Ley CAATSA, para lo cual la administración Trump debe persuadir al Congreso de modificar la Ley de Autorización de Defensa Nacional, que exige que Turquía cese la posesión del S-400. Erdogan expresó su esperanza de un resultado positivo esta semana: “El F-35 no es un tema nuevo para nosotros. Ya lo habíamos hablado con Estados Unidos y nos prometieron cinco aviones”.
Según las fuentes, Ankara estaría abierta a un compromiso que otorgue a Estados Unidos la supervisión técnica del S-400, pero desea mantener los misiles para circunstancias excepcionales que amenacen su seguridad nacional.
Motores y más cazas
Antes de la cumbre, Trump manifestó su apoyo a la solicitud turca para adquirir y ensamblar motores GE Aerospace F110, esenciales para el avión de combate nacional Kaan, luego de que Washington aprobara la exportación de motores F404 para el entrenador Hurjet. Además, Turquía desea comprar 40 aviones F-35A y 40 cazas F-16V.
La cordialidad entre ambos líderes ofrece una oportunidad para rebajar tensiones durante la cumbre de dos días, que se espera se centre en la compra de armas y la petición de Trump de que los miembros de la OTAN destinen el 5% de su PIB a defensa. Trump, quien ha cuestionado la alianza, ha amenazado con reducir compromisos o retirarse de la OTAN.
Contexto geopolítico
La relación Washington-OTAN tocó fondo tras la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán a principios de año. Trump criticó a varios miembros por no apoyar los ataques contra Teherán y por no ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo cierre desencadenó una crisis energética mundial.
Se espera que Turquía, con el segundo ejército más grande de la OTAN, aproveche la cumbre para exhibir su poderío militar y estrechar lazos con aliados europeos, que han agotado arsenales ayudando a Ucrania. Erdogan recibió a Trump con todos los honores militares. También se prevé que Trump se reúna el miércoles con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, mientras los aliados de Kiev presionan a Estados Unidos para centrarse en el conflicto y llevar a Rusia a la mesa de negociaciones.



