Bruselas, 11 de junio. Un informe del Corporate Europe Observatory (CEO) reveló que las empresas y asociaciones de los sectores tecnológico, bancario y energético invirtieron cerca de 200 millones de euros este año en actividades de lobby ante las instituciones europeas. Esta cifra sitúa a estos sectores a la cabeza de la influencia sobre la legislación comunitaria, una tendencia que no ha dejado de crecer desde 2020, según advirtió el organismo este jueves.
Inversión récord en lobby
De acuerdo con CEO, que investiga la influencia de los lobbies corporativos en la Unión Europea, las 173 empresas y asociaciones más activas —aquellas que declaran al menos un millón de euros anuales en actividades de influencia— destinan un total de 381,75 millones de euros a hacer lobby frente a las instituciones comunitarias. Esta es la cifra más alta desde que se tienen registros y representa un incremento del 50 % con respecto a lo declarado en 2020.
“Este enorme poder de presión está reportando a la industria importantes beneficios políticos. Estamos asistiendo a cómo los grupos de presión empresariales tienen cada vez más poder para influir en las políticas, a la mayor ola de desregulación jamás vista en la UE y a una ciudadanía que, en gran medida, desconoce lo que está sucediendo”, señala el informe de CEO.
Gigantes tecnológicos a la cabeza
Grandes empresas tecnológicas como Meta (con un gasto anual de 10 millones de euros), Amazon (9 millones), Apple (8 millones) y Qualcomm (4,5 millones) impulsan a esta industria al primer puesto entre las que más invierten en influir en las instituciones europeas, con un total de 73 millones de euros. “Todo apunta a que esto llevará a una considerable relajación de las normas destinadas a controlar a los poderosos monopolios tecnológicos”, advierte CEO.
Otros sectores con fuerte inversión
Tras las tecnológicas, el sector bancario invierte 66,75 millones de euros; el energético, 52 millones; y el químico y agroindustrial, 46,5 millones. Por otro lado, las industrias que más han incrementado su presupuesto para actividades de influencia desde 2020 son la tabaquera (+143 %, hasta 8,5 millones), la manufacturera (+98 %, hasta 17,75 millones) y la farmacéutica (+90,6 %, hasta 26,5 millones).
Subdeclaración y falta de sanciones
CEO alerta de que las cifras reales son probablemente superiores a las reportadas, ya que la información que las empresas facilitan al Registro de Transparencia no es legalmente vinculante y no existen sanciones efectivas por proporcionar datos erróneos. Por ejemplo, solo dos empresas españolas figuran en la lista de las que invierten más de un millón de euros al año en lobby: Telefónica, con dos millones, y la ferroviaria Talgo, con un millón. Sin embargo, el informe señala a Endesa (con 25.000 euros reportados), Enagás (200.000 euros) e Iberdrola (400.000 euros) entre las compañías que podrían estar subdeclarando su gasto real.
Llamado a reformar las reglas
La entidad urge a las instituciones europeas a “repensar” sus reglas sobre las actividades de influencia y señala que el hecho de que ya tengan normas reforzadas para la industria del tabaco demuestra que “son conscientes de que hay un precedente claro para establecer cortafuegos contra el lobbying que perjudica el interés público”. “Como primer paso, la Comisión Europea debería dejar de dar acceso privilegiado a los lobbies de la industria y asegurarse de que escucha otras voces, como el público general, la sociedad civil y los científicos e investigadores independientes”, pide CEO, que también insta a dotar de más recursos al Registro de Transparencia.



