Llega el verano con la primera ola de calor y se espera que las temperaturas superen los 40 grados en varias regiones de España. En este contexto, la falta de climatización en las escuelas públicas se ha convertido en un problema crítico que afecta a miles de estudiantes y docentes.
Docentes denuncian condiciones insoportables
Marta Abril, profesora de la escuela pública Patufet Sant Jordi en L’Hospitalet de Llobregat, describe la situación: “Estamos pasando mucho calor y eso afecta nuestro día a día con los niños”. En su centro, con unos 450 alumnos de Infantil y Primaria, cuentan con ventiladores de techo comprados por la asociación de familias, pero no son suficientes para mitigar las altas temperaturas que superan los 29 grados en el interior de las aulas.
“Los dolores de cabeza de los alumnos cuando suben del patio son constantes. Tenemos que recordarles que se mojen la cabeza antes de jugar y durante el recreo”, añade la maestra.
Iniciativa “Aules que cremen”
Ante esta realidad, un grupo de docentes creó la plataforma “Aules que cremen” (Aulas que queman), que monitorea la temperatura en casi 300 centros educativos de Cataluña mediante sensores fabricados con materiales disponibles en las aulas de Tecnología.
Pau Sánchez, profesor de Tecnología, explica que la idea surgió al leer que no deben superarse los 27 grados en un espacio de trabajo cerrado. “Hay una legislación laboral para trabajadores adultos, pero no hay ninguna ley que regule las condiciones para los menores”, denuncia.
Octavi Enrech, desarrollador de la plataforma, señala: “La evidencia ya se sabía, pero ahora está escrita. Hay escuelas con 35 grados, con alumnos haciendo clase. Es impensable”.
Impacto del cambio climático
España es un país acostumbrado a altas temperaturas, pero el cambio climático las agudiza. Los últimos cuatro años fueron los más cálidos desde 1961, según la Agencia Estatal de Meteorología. Javier Martín Vide, profesor emérito de la Universidad de Barcelona, advierte: “Estamos en un ‘hot spot’, un área especialmente sensible al calentamiento”.
Según un estudio de Equitat.org, casi la mitad de los edificios escolares catalanes fueron construidos antes del año 2000 y presentan déficits en eficiencia energética y confort térmico. En Madrid, asociaciones de familias denunciaron la falta de climatización ante el Defensor del Pueblo. Sindicatos docentes de Valencia también protestaron por el calor en las aulas.
Inversiones insuficientes
Las administraciones han anunciado inversiones millonarias para climatizar centros. Barcelona, por ejemplo, ya ha climatizado 54 centros y tiene otros 30 en proceso a través del Plan Clima Escuela, con una inversión de unos 100 millones de euros procedentes de la tasa turística. El objetivo es acondicionar las alrededor de 140 escuelas primarias públicas antes de 2030.
En Andalucía, un tercio de las escuelas públicas tienen climatización, según El País. Sin embargo, padres, profesores y expertos consideran que son apenas primeros pasos ante el enorme reto climático.
Martín Vide alerta: “La sociedad reaccionará de forma brusca cuando un niño sufra un golpe de calor. Estamos ya en el límite de que pudiera ocurrir”.



