El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó este jueves una multa récord de 4.100 millones de euros (unos 4.700 millones de dólares) impuesta a Google por prácticas anticompetitivas relacionadas con su sistema operativo Android. La sanción, originalmente dictada en 2018 por la Comisión Europea, es la más alta jamás aplicada por el bloque en un caso antimonopolio.
El fallo judicial
La máxima corte europea rechazó el segundo intento de Google y su matriz Alphabet para anular la multa. En su sentencia, el tribunal declaró que “rechaza la apelación presentada por Google y Alphabet, confirmando la sanción impuesta”. Alphabet fue considerada solidariamente responsable del pago.
El caso se originó cuando la Comisión Europea acusó a Google de abusar del dominio de Android —presente en aproximadamente el 80% de los teléfonos inteligentes del mundo— para fortalecer su posición en el mercado de búsquedas en línea. Según el regulador, Google obligaba a los fabricantes de dispositivos a preinstalar su motor de búsqueda y el navegador Chrome como condición para usar Android, bloqueando así a competidores.
Historial del caso
En 2018, la Comisión Europea impuso una multa inicial de 4.300 millones de euros. Google apeló ante el Tribunal General de la UE, que en 2022 confirmó la decisión pero redujo la sanción a 4.100 millones de euros. Tras un nuevo recurso de Google ante el Tribunal de Justicia, este máximo órgano judicial determinó que la instancia previa “no incurrió en error de derecho al evaluar los efectos anticompetitivos de las condiciones de preinstalación establecidas por los acuerdos de Android”.
Reacción de Google
Google expresó su desacuerdo con el fallo. En un comunicado, la compañía señaló que la sentencia “no reconoce nuestra inversión significativa para garantizar que Android siga siendo abierto, interoperable y gratuito”. La empresa había argumentado que el caso carecía de fundamento y que la sanción castigaba la innovación.
Impacto y contexto
La decisión del Tribunal de Justicia de la UE es definitiva y no admite más apelaciones. Este caso es parte de una serie de acciones antimonopolio de la Unión Europea contra grandes tecnológicas estadounidenses. Además de la multa por Android, Google ha enfrentado otras sanciones por su servicio de comparación de compras y por AdSense, sumando más de 8.000 millones de euros en multas en la última década.



