Refuerzan seguridad en Belfast tras disturbios racistas por apuñalamiento
Refuerzan seguridad en Belfast tras disturbios racistas

El Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) desplegará este jueves un mayor número de agentes y cañones de agua para reforzar la seguridad en la provincia británica, tras dos noches consecutivas de disturbios desatados por el apuñalamiento de un hombre a manos de un ciudadano sudanés. La violencia, de marcado carácter racista, ha encendido las alarmas en la región.

Cañones de agua y patrullas en hospitales

La noche anterior, la policía utilizó cañones de agua en el noroeste de Belfast para contener a los alborotadores, quienes lanzaron de forma continua objetos contra las fuerzas del orden. Además, un vehículo del Departamento de Infraestructura fue incendiado. En una rueda de prensa celebrada hoy, el subcomisario del PSNI, Ryan Henderson, anunció que también se establecerán patrullas en los hospitales norirlandeses para tranquilizar al personal sanitario. Esta medida surge después de que el sindicato Unison denunciara que una enfermera con un color de piel diferente fue seguida por cuatro hombres enmascarados. Cabe destacar que, al igual que en el resto del Reino Unido, la sanidad pública en Irlanda del Norte depende en gran medida de profesionales extranjeros.

Advertencias y llamado a las redes sociales

Henderson advirtió que los implicados en estos disturbios enfrentarán consecuencias muy graves e instó a quienes fomentan la retórica violenta a que cesen de inmediato. Al ser consultado sobre las denuncias de listas negras en línea que señalan direcciones específicas donde residen inmigrantes, Henderson subrayó la necesidad de detener la desinformación en internet. Reconoció que se ha detectado una importante coordinación en torno a la violencia en las redes sociales, tanto dentro como fuera de Irlanda del Norte. "Esa toxicidad es lo que está llevando a la gente a las calles y hay que acabar con ella", declaró. "Quiero decirles directamente a las grandes empresas de redes sociales: si alojan en sus plataformas contenido que incita al desorden, tienen que parar", puntualizó.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Detenciones y proceso judicial

Henderson señaló que los participantes en los disturbios no eran manifestantes pacíficos, sino que tenían la intención de provocar violencia. "Los llevaremos ante la justicia y sé que el poder judicial de Irlanda del Norte está preparado para imponer largas condenas a quienes provoquen disturbios en nuestras calles", insistió. El sudanés Hadi Alodid, de 30 años, compareció el miércoles ante un tribunal de Belfast acusado de intento de asesinato por el ataque con cuchillo contra Stephen Ogilvie, quien ha perdido un ojo y permanece hospitalizado.

Balance de los disturbios

El ministro británico para Irlanda del Norte, Hilary Benn, informó hoy que doce policías resultaron heridos y 16 personas fueron arrestadas durante la segunda noche de disturbios. Benn admitió estar satisfecho de que anoche se registraran menos incidentes que el martes, tras la violencia racista desatada por el apuñalamiento del lunes. Al ser preguntado por la cadena Sky si se trató de disturbios racistas más que de una protesta, Benn respondió: "Si se ataca a la gente por el color de su piel, ¿de qué otra forma se les puede describir? Eso es vandalismo racista, no cabe duda".

Contexto de violencia racista en Reino Unido

El Reino Unido viene registrando en los últimos años una ola de violencia de tintes racistas, instigada por la extrema derecha a través de las redes sociales para movilizar masas y criticar la política migratoria del Gobierno británico. Estos han sido los momentos más críticos:

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Verano de 2024: disturbios tras el asesinato de Southport

En el verano de 2024, poco después de la llegada al poder del laborista Keir Starmer, un adolescente británico de origen ruandés, Axel Muganwa Rudakubana, mató con un cuchillo a tres niñas y causó heridas a otras menores en un centro recreativo de Southport, en el noroeste de Inglaterra. Las víctimas, de 6, 7 y 9 años, bailaban canciones de Taylor Swift. Antes de que la policía confirmara la identidad del asesino, grupos de extrema derecha inundaron las redes sociales con información falsa que indicaba que el autor era un solicitante de asilo, cuando en realidad era británico de padres ruandeses. La indignación por la muerte de las pequeñas motivó una espiral de violencia en distintas localidades, con jóvenes que atacaron hoteles que albergaban solicitantes de asilo, mezquitas y lanzaron objetos contra la policía, además de quemar bibliotecas. Estos disturbios se saldaron con el arresto de más de mil personas.

Manifestación en Epping

Ese mismo verano también hubo una manifestación en Epping, en el sureste de Inglaterra, frente al hotel The Bell, utilizado por el Gobierno para alojar a solicitantes de asilo, después de que un migrante de origen etíope, Hadish Kabatu, fuera arrestado y acusado de agredir sexualmente a una menor en esa localidad.

Movilizaciones de Tommy Robinson

En septiembre del año pasado, el activista ultra Tommy Robinson consiguió reunir en las calles de Londres a más de 100.000 personas bajo el lema "Unir al Reino Unido", para expresar el rechazo a los migrantes que cruzan en pateras el Canal de la Mancha. La manifestación derivó en incidentes violentos cuando algunos participantes arrojaron botellas de vidrio y latas contra los agentes. Un total de 26 policías resultaron heridos, cuatro de ellos graves. El pasado mayo, Robinson volvió a convocar otra manifestación en Londres, que reunió a unas 60.000 personas. La marcha se saldó con más de 30 detenidos y cuatro policías heridos.

Disturbios en Southampton

A principios de junio de este año, Southampton, en el sur de Inglaterra, fue escenario de graves disturbios tras la condena a cadena perpetua de Vickrum Digwa, británico de religión sij, por apuñalar al estudiante de 18 años Henry Nowak. La muerte del estudiante, blanco británico de origen polaco, causó conmoción después de que unas imágenes captadas por las cámaras corporales de la policía mostraran al chico tumbado en el suelo mientras los agentes lo esposaban, ignorando sus quejas de que estaba herido y no podía respirar. Al lado de Nowak, Digwa hablaba de pie con los agentes y mintió al acusar al chico de haber proferido insultos racistas. Minutos después, Nowak perdió la vida. Aunque Digwa fue detenido, juzgado con celeridad y condenado a un mínimo de 21 años de cárcel, la polémica por la actuación policial encendió la indignación de un grupo de personas, que provocaron disturbios en las calles de Southampton, arrojando piedras y latas contra los agentes.

La situación en Belfast

La provincia británica del Ulster vivió esta semana dos noches consecutivas de disturbios, instigados por grupos de extrema derecha a través de las redes sociales, por el apuñalamiento el 8 de junio de un hombre en Belfast por parte de un ciudadano sudanés, que ya ha sido acusado y permanece detenido. La policía antidisturbios se vio obligada anoche a utilizar cañones de agua en Glengormley, a unos 13 kilómetros al noroeste de Belfast, para contener a los alborotadores, que lanzaron objetos contra las fuerzas del orden e incendiaron un vehículo del Departamento de Infraestructura. Los jóvenes violentos, casi todos vestidos de negro y con el rostro tapado, también incendiaron contenedores de basura y viviendas donde se alojaban migrantes o solicitantes de asilo.

Figuras de la extrema derecha británica

Tres polémicas personalidades británicas, Nigel Farage, Rupert Lowe y Tommy Robinson, apoyados desde fuera del Reino Unido por personas como Elon Musk y diversos activistas cibernéticos, están agitando el mundo de la extrema derecha en el país. El protagonismo de estos tres hombres blancos se produce en un momento de crisis del modelo bipartidista británico, que durante más de un siglo se construyó como una alternancia entre conservadores y laboristas. Es sobre todo en el campo de la derecha donde el Partido Conservador ve peligrar su futuro.

Nigel Farage

El más conocido de estos hombres es Nigel Farage (62 años), el político que creció dentro del Partido Conservador pero lo abandonó en 1992 para seguir sus propias posturas euroescépticas. Solo un año después fundó el UKIP y con ese partido cobró fama en los tiempos del Brexit. Consumada la ruptura con la UE, Farage fundó en 2021 el Reform UK, un partido con discretos resultados electorales (ocho escaños) pero convertido ya en el más popular en los últimos sondeos. Farage, que rechaza el calificativo de ultraderechista y se ha rodeado de un lugarteniente de origen pakistaní, Zia Youssef, para esquivar acusaciones de racismo, cometió la pasada semana un desliz al pedir que el pueblo reaccionara con "pura rabia fría" ante el asesinato del joven Henry Nowak. Sus palabras fueron condenadas unánimemente, pero Farage no se desdijo.

Rupert Lowe

En marzo de 2025, el partido de Farage sufrió una escisión por su derecha, protagonizada por el diputado Rupert Lowe (68 años), quien dijo entonces que había sido expulsado de Reform en parte porque Farage no soporta otro protagonismo que el suyo, y en parte por sus posturas radicales sobre la inmigración. Lowe fundó un nuevo partido, Restore Britain. Su creciente popularidad se atribuye sobre todo a la intromisión del magnate tecnológico Elon Musk, que ha pedido expresamente el voto para Restore Britain y repostea los mensajes de Lowe en X. Ayer, Lowe posteó: "Millones tienen que irse", junto a la foto del sudanés que apuñaló a un joven en Belfast. Elon Musk reposteó el mensaje, que ya cuenta con 149.000 "me gusta".

Tommy Robinson

Stephen Christopher Yaxley-Lennon (43 años), más conocido como Tommy Robinson, es un declarado activista antiinmigración y antiislam. Su campo de batalla preferido son las redes sociales y las calles. Sus cuentas fueron suspendidas en su momento por discursos de odio, pero Elon Musk ordenó restablecerlas y X es ahora donde Robinson medra gracias a sus 2 millones de seguidores. Robinson, que ha pasado por la cárcel en cinco ocasiones, prefiere la agitación directa. En las redes sociales convoca manifestaciones contra la inmigración y comparte direcciones de hogares donde supuestamente viven inmigrantes, sin pedir explícitamente ataques, pero estos suceden. El activista acaba de ser visto en Moscú, donde se reunió con el padre de Elon Musk. Su actividad internacional lo ha llevado también a Israel o Estados Unidos, donde se le abrieron las puertas del Departamento de Estado.