Estados Unidos comenzó el despliegue de equipos de búsqueda y rescate en Venezuela luego de que dos potentes terremotos sacudieran el país el miércoles, dejando al menos 164 muertos y 971 heridos, según el balance oficial más reciente. El anuncio fue realizado este jueves por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante una visita oficial a Baréin.
Rubio confirmó el envío de equipos especializados
“Tuve la oportunidad de hablar esta mañana con Delcy Rodríguez, la presidenta interina. Ya estamos desplegando equipos de búsqueda y rescate del condado de Fairfax, Virginia, y de Los Ángeles. Agregaremos otros”, declaró Rubio ante la prensa. El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que la prioridad inmediata es encontrar personas atrapadas bajo los escombros, debido al colapso de numerosos edificios tras los sismos.
Dos terremotos con segundos de diferencia
El Caribe venezolano fue golpeado por dos fuertes terremotos con apenas 39 segundos de diferencia. Según la información disponible, los movimientos tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5, respectivamente, y generaron una situación crítica en varias regiones del país. La emergencia mantiene en marcha operaciones de rescate en las zonas más afectadas, mientras las autoridades venezolanas continúan evaluando daños y necesidades urgentes.
Balance de víctimas y heridos
De acuerdo con el reporte más reciente entregado por Delcy Rodríguez durante la madrugada de este jueves, al menos 164 personas han muerto y otras 971 resultaron heridas. La cifra puede cambiar conforme avancen las labores de búsqueda, especialmente en áreas donde se reportaron derrumbes y dificultades de acceso.
Búsqueda de sobrevivientes, la prioridad inmediata
Rubio subrayó que la primera fase de la ayuda estadounidense estará centrada en operaciones de búsqueda y rescate. Los equipos enviados desde Fairfax y Los Ángeles cuentan con experiencia en emergencias urbanas, un componente clave cuando hay estructuras colapsadas y posibles sobrevivientes atrapados entre los escombros. “El objetivo inmediato”, según el secretario de Estado, es responder a la necesidad más urgente: localizar personas con vida en medio de edificios derrumbados. En este tipo de emergencias, las primeras horas son decisivas para aumentar las posibilidades de rescate.
Presión sobre capacidades locales y apoyo internacional
La magnitud de los terremotos elevó la presión sobre las capacidades locales de respuesta. El colapso de edificaciones, las réplicas, las interrupciones en servicios y la necesidad de atención médica para cientos de heridos obligan a coordinar recursos humanos, maquinaria, asistencia sanitaria y apoyo logístico. Estados Unidos también estudia una segunda fase de apoyo. Rubio explicó que, una vez las autoridades puedan hacer un balance completo de los daños, Washington evaluará cómo ayudar a restaurar la red de infraestructura y telecomunicaciones del país.
Trump ordenó actuar con rapidez
El despliegue de equipos se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, instruyera a las agencias de su gobierno a actuar “con rapidez” para ayudar a Venezuela. El mandatario afirmó el miércoles que los terremotos dejaron “un número devastador de muertos”. Trump mantiene una relación estrecha con Caracas desde la captura de Nicolás Maduro, un hecho que cambió el escenario diplomático entre ambos países. En medio de la emergencia, Washington busca presentarse como uno de los principales apoyos internacionales para la respuesta humanitaria.
Coordinación directa entre gobiernos
El contacto entre Rubio y Delcy Rodríguez confirma la coordinación directa entre ambos gobiernos en la fase inicial de la emergencia. La llegada de rescatistas estadounidenses se suma a los esfuerzos nacionales para atender a los afectados y avanzar en la búsqueda de sobrevivientes. La situación en Venezuela sigue siendo crítica. Los dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, sacudieron el Caribe venezolano con segundos de diferencia y provocaron daños aún en evaluación. El balance oficial de 164 fallecidos y 971 heridos refleja la gravedad del desastre, pero las autoridades mantienen abiertas las operaciones en terreno.
Próximos pasos: rescate, atención y reconstrucción
En las próximas horas, la atención estará puesta en tres frentes: el rescate de personas atrapadas, la atención de heridos y la evaluación de daños en infraestructura. La ayuda internacional puede ser determinante para reforzar la capacidad de respuesta, especialmente en zonas donde el colapso de edificios exige equipos especializados. Por ahora, Estados Unidos ya inició el despliegue de unidades de búsqueda y rescate y anticipó que podrían sumarse más grupos. La prioridad, según Rubio, es actuar en la fase más urgente de la emergencia. Después vendrá el reto de medir los daños y definir el apoyo para reconstruir infraestructura y restablecer telecomunicaciones en un país golpeado por uno de los episodios sísmicos más graves de los últimos años.



