El embajador ruso en Armenia, Serguéi Kopirkin, ha regresado a Ereván después de haber sido llamado a consultas a Moscú a finales de mayo, justo antes de las elecciones parlamentarias en el país caucásico, según informó este jueves la prensa local. Kopirkin fue convocado el 30 de mayo debido a las medidas adoptadas por el liderazgo armenio para acercarse a la Unión Europea, las cuales son consideradas perjudiciales para la cooperación dentro de la Unión Económica Eurasiática (UEE), según lo comunicado entonces por el Ministerio de Exteriores ruso.
Presión rusa sobre Armenia
Rusia ha insistido en las últimas semanas en que Armenia debe elegir si continúa participando en las actividades de la Unión Económica Euroasiática, liderada por Moscú, o si prefiere seguir su acercamiento a la Unión Europea. Esta disyuntiva ha generado tensiones entre ambos países, especialmente en el contexto de los recientes comicios legislativos armenios.
Declaraciones de Pashinián
El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, aseguró este jueves que espera que Rusia reconozca los resultados de las elecciones legislativas del 7 de junio, en las que su partido resultó ganador. Además, expresó su deseo de que el presidente ruso, Vladímir Putin, lo felicite por su victoria. "Bueno, no me ha felicitado. Esperemos que lo haga... Hace ocho años que trabajo con el presidente ruso y sé que es una persona racional que se basa en hechos y conclusiones", declaró Pashinián en una rueda de prensa.
Resultados electorales
Según los resultados oficiales preliminares publicados el lunes, el partido gobernante en Armenia obtuvo el 49,82 % de los votos, lo que le permitirá formar gobierno en solitario. En segundo lugar quedó el principal partido opositor, Armenia Fuerte, liderado por el empresario ruso-armenio Samvel Karapetián, con un 23,28 % de los sufragios. Por su parte, el bloque Armenia, encabezado por el expresidente Robert Kocharián, alcanzó un 9,94 % de los votos.
Apoyo internacional y presión rusa
Pashinián fue reelegido con el apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea, a pesar de la presión sin precedentes ejercida por Rusia durante la campaña electoral. Moscú apoyó a la oposición, lanzó una campaña mediática contra Ereván y amenazó con suspender el suministro de gas y petróleo. Estas acciones reflejan la creciente tensión entre ambos países en medio del proceso de acercamiento armenio hacia Occidente.
Se espera que los resultados definitivos de los comicios armenios sean dados a conocer el 14 de junio, lo que podría definir el futuro de las relaciones entre Armenia y Rusia, así como la orientación geopolítica del país caucásico.



