El alto mando militar conjunto de Irán, conocido como el Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, declaró este sábado que el estrecho de Ormuz quedaría cerrado al tráfico marítimo. La medida se toma en respuesta a lo que Teherán describe como supuestas violaciones del acuerdo de alto el fuego por parte de Estados Unidos e Israel, según informó la agencia estatal de noticias iraní Mehr.
Un primer paso en la escalada
Según indicó el comunicado militar, el cierre del estrecho es el "primer paso" en una serie de acciones planeadas. Las autoridades iraníes advirtieron que se tomarán nuevas medidas si continúa lo que denominan "agresión" por parte de las potencias occidentales y sus aliados. La decisión fue anunciada el sábado 20 de junio de 2026, generando preocupación inmediata en los mercados energéticos y en la comunidad internacional.
Implicaciones globales
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo global. Cualquier interrupción en su acceso podría disparar los precios del crudo y afectar la economía mundial. Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial de Estados Unidos ni de Israel, pero se espera que la comunidad internacional presione para una pronta reapertura.
Irán ha utilizado históricamente el control del estrecho como herramienta de presión en conflictos regionales. Este nuevo cierre marca un punto crítico en las tensiones tras el alto el fuego, que ya mostraba signos de fragilidad. Analistas señalan que la medida podría ser una táctica para obtener concesiones en las negociaciones en curso.



