El estrecho de Ormuz está “completamente abierto para embarcaciones comerciales”, en cumplimiento del acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos para extender el alto el fuego y alcanzar un acuerdo definitivo en 60 días, según declaró el embajador iraní ante Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini.
Condiciones del tránsito marítimo
Bahreini precisó que los barcos no tendrán que realizar ningún pago para utilizar esta vía marítima durante el periodo de 60 días. Lo que ocurra después, incluido el tránsito de embarcaciones militares, dependerá del resultado de las negociaciones.
El diplomático anticipó que “la situación no será la misma que antes de la guerra” en el estrecho, ya que Irán ahora entiende que “nuestros enemigos lo utilizaron para equipar sus bases en el Golfo Pérsico y atacar a nuestro país”. Enfatizó: “No permitiremos que se sigan preparando para atacar a nuestro país en el futuro”, sin detallar posibles restricciones.
Negociaciones con Omán y fuente de ingresos
Irán discutirá con Omán, país con el que comparte la soberanía del estrecho, “qué disposiciones se necesitan para el estrecho”. Bahreini aseguró que Irán no ve el estrecho como una potencial fuente de ingresos.
Desmentido sobre inspecciones nucleares
El embajador desmintió en nombre de su gobierno que Irán haya aceptado que expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) realicen inspecciones en sus instalaciones nucleares. “No ha habido negociaciones serias en relación a este asunto, así que cualquier información que se haya dado sobre permitir que los inspectores vayan a Irán es incorrecta”, afirmó.
Fondos descongelados y control de su uso
En respuesta a preguntas de periodistas, Bahreini dijo que Irán será el único que decidirá sobre el uso de sus activos en el extranjero que serán descongelados, conforme a la decisión anunciada por Estados Unidos. “No habrá ninguna entidad u otra parte (en las negociaciones) que tengan algo que decir sobre cómo se usan”, declaró, en contraste con las afirmaciones del presidente Donald Trump de que esos fondos serían fiscalizados por EE.UU. y Catar para comprar “maíz, soja y trigo” a granjeros estadounidenses.
Precisó que serán 12.000 millones de dólares descongelados en dos tramos de 6.000 millones, el primero de los cuales “o ya está hecho o está en proceso de completarse”.
Prudencia en las negociaciones
El diplomático señaló que Irán negocia con EE.UU. “con mucha prudencia porque no hay razón para confiar”. Añadió que se sentó en la mesa de negociaciones en respuesta al pedido de países que considera “amigos” y porque no quería seguir perjudicando la economía mundial.
Sobre la continuación de las negociaciones, indicó que aún falta formar dos grupos de trabajo que se dedicarán en paralelo a la cuestión de la anulación de las sanciones y a las actividades nucleares de Irán.



