Suspensión de las conversaciones
Irán interrumpió las conversaciones con Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump amenazara con nuevos ataques por las acciones de Hezbolá en el Líbano, según informó la agencia de noticias semioficial Fars. La agencia citó a una fuente anónima que indicó que las conversaciones, que se celebraban en Suiza, se encontraban en un estado de incertidumbre. Otra agencia semioficial iraní, Tasnim, reportó que la delegación iraní había abandonado la sede suiza.
Amenazas de Trump
Cuando las reuniones dieron comienzo el domingo por la mañana, Trump publicó en redes sociales que volvería a atacar a Irán si no "detiene de inmediato a sus agentes a sueldo en el Líbano que están causando problemas". Además, advirtió que Estados Unidos podría empezar a cobrar peajes si no se alcanza un acuerdo. En declaraciones a Fox News, afirmó haberles dicho directamente a los líderes iraníes que si cerraban el estrecho de Ormuz, "ni siquiera podrían regresar" a Irán, utilizando una palabrota.
Reuniones de alto nivel en Suiza
Las primeras reuniones de alto nivel entre representantes de Estados Unidos, Irán, Qatar y Pakistán comenzaron el domingo en la localidad suiza de Bürgenstock, con la asistencia del vicepresidente estadounidense JD Vance y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, entre otros. Según un funcionario familiarizado con las conversaciones, que pidió no ser identificado por tratarse de información sensible, la resolución de los combates en el Líbano será decisiva para el éxito de las negociaciones.
Obstáculos clave
El conflicto en el Líbano se ha convertido en un obstáculo clave, junto con otros temas como el estrecho de Ormuz, las sanciones estadounidenses y los activos iraníes congelados, según la fuente. Las conversaciones a cuatro bandas comenzaron a las 14:45 hora local y debían continuar el domingo por la noche. Suiza mantendrá el lugar preparado hasta media mañana del lunes, permitiendo que las negociaciones se prolonguen si fuera necesario.
Contexto regional
Israel, socio de Washington en la guerra contra Irán que comenzó el 28 de febrero, ha estado librando una campaña paralela contra Hezbolá en el vecino Líbano. Irán ha intentado vincular el conflicto en ese país, que ha causado miles de muertos y el desplazamiento de más de un millón de libaneses, con las negociaciones más amplias con Estados Unidos. Israel ha insistido en que mantendrá tropas en sus fronteras hasta estar seguro de que Hezbolá, designada como organización terrorista por Estados Unidos, ya no representa una amenaza. Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que sus recientes operaciones tienen como objetivo una red de búnkeres subterráneos donde se cree que se refugian combatientes de Hezbolá.



