Bajo un calor sofocante, miles de iraníes se congregaron este jueves en Mashhad, noreste de Irán, para el entierro del líder supremo Alí Jamenei, fallecido en un ataque israeloestadounidense el 28 de febrero a los 86 años. El féretro llegó al aeropuerto de Mashhad a bordo de un avión civil escoltado por un caza, y fue recibido por una multitud que coreaba consignas religiosas y clamaba venganza.
Clamor de venganza y unidad nacional
“Aquí todo el mundo quiere vengarse”, afirmó Mohamad Afsharian, un comerciante de 41 años, quien no cree en negociaciones para un acuerdo de paz duradero. Numerosas mujeres de todas las edades, vestidas con chadores negros, se congregaron a lo largo de la avenida que conduce al santuario del imán Reza, el lugar más sagrado del islam chiita en Irán, donde será sepultado Jamenei.
Las autoridades presentaron las exequias como una demostración de fuerza y unidad nacional, en medio de un clima tenso tras una segunda noche de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. La conexión ferroviaria entre Teherán y Mashhad fue suspendida tras un ataque, informó la compañía ferroviaria nacional, citada por la televisión estatal. Irán denunció el ataque como un “crimen de guerra flagrante”.
Ausencia del sucesor y símbolos de confrontación
El hijo y sucesor de Jamenei, Mojtaba Jamenei, de 56 años, no ha sido visto en público desde su nombramiento en marzo, ni se ha difundido ninguna declaración en su nombre desde el inicio de las ceremonias el sábado en Teherán. Herido durante los bombardeos, solo se ha pronunciado por medio de comunicados leídos o transmitidos en medios estatales.
En los alrededores del mausoleo, una enorme pancarta mostraba una caricatura del presidente estadounidense Donald Trump con una recompensa por su cabeza, mientras un hombre paseaba con un cartel del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu acompañado de la frase en inglés: “there will be blood” (“habrá sangre”).
Ceremonia fúnebre y contexto de conflicto
La oración fúnebre fue presidida por Hosein Noori Hamedani, un ayatolá de 101 años y figura del sector conservador de la república islámica. El sepelio tuvo lugar tras seis días de honras fúnebres que congregaron a millones de personas en varias ciudades de Irán e Irak, comenzando con tres días de capilla ardiente en Teherán.
Tras cinco semanas de hostilidades, Irán alcanzó un protocolo de acuerdo con Estados Unidos para negociar el fin del conflicto y establecer una tregua. Sin embargo, el alto el fuego se tambaleó el miércoles luego de un primer intercambio de bombardeos y ataques con misiles y drones. Estados Unidos acusó a Irán de atacar barcos en el estrecho de Ormuz y bombardeó varios sitios de la república islámica, que respondió con ataques a bases estadounidenses en la región.
Jamenei será sepultado junto a su nieta, su yerno, su hija y la esposa de Mojtaba Jamenei, Zahra Hadad Adel, todos muertos en los ataques del 28 de febrero.



