Robot humanoide Pemba buscará escalar el Everest para recoger basura
Robot Pemba intentará escalar el Everest

Una organización sin ánimo de lucro de Estados Unidos y una empresa de expediciones nepalí han solicitado permiso para desplegar un robot humanoide en el monte Everest. La misión de investigación busca comprobar cómo se comportan las máquinas avanzadas en uno de los entornos más hostiles de la Tierra.

El robot Pemba

El robot, llamado Pemba, es una versión modificada del Unitree G1. Mide aproximadamente 1,3 metros y cuenta con docenas de articulaciones que le permiten caminar, mantener el equilibrio, escalar y manipular objetos. Su valor es de unos 80.000 dólares.

Pemba ya hizo historia a principios de junio al coronar el volcán nevado Chimborazo en Ecuador, convirtiéndose en el primer robot humanoide en alcanzar la cumbre de una montaña de más de 6.000 metros.

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Objetivos y desafíos

En el Everest, se prevé que los miembros de la expedición transporten el robot por partes y lo vuelvan a montar en distintos puntos entre el campamento base (5.364 metros) y el campamento IV (7.920 metros). Uno de los objetivos es que Pemba use sus manos mecánicas para recoger pequeños restos de basura en la montaña, donde aún se acumulan equipos desechados y residuos.

El ingeniero Pablo Berlanga, fundador de Geologic Dome, una de las empresas impulsoras, señaló: "Las montañas más altas del planeta son el banco de pruebas más exigente que existe: terreno inestable, frío extremo, comunicaciones limitadas, energía escasa. Si un humanoide funciona ahí, funciona casi en cualquier sitio".

Retos técnicos

El funcionamiento del robot en el techo del mundo plantea enormes desafíos de ingeniería. Las baterías de Pemba pueden perder capacidad a partir de los 20 grados bajo cero, por lo que se usarán compartimentos calefactados y lubricantes especiales para no congelarse, similares a los empleados en naves espaciales.

El equipo trabaja en sistemas de aprendizaje automático para que el robot adapte sus movimientos en tiempo real sobre terrenos irregulares. La comunicación también es un reto por encima del campamento base, donde desaparecen las redes móviles convencionales. La propuesta se basa en conectividad por satélite a altitudes más bajas y permite que el robot funcione de forma autónoma a mayor altura.

Falta de regulación en Nepal

A pesar del entusiasmo, los organizadores se han topado con un obstáculo inesperado: Nepal no cuenta con normativa que regule las expediciones robóticas ni la presencia de escaladores no humanos en el Everest.

El director del Departamento de Turismo de Nepal, Himal Gautam, explicó: "Como no contamos con una ley que permita a seres no humanos escalar el Everest, incluidas las normas sobre tasas, no se autorizó al robot a escalar durante la temporada de primavera. Estamos evaluando la propuesta y preparando la legislación necesaria".

Próximos pasos

Berlanga calcula que la expedición costará entre 200.000 y 500.000 dólares, según el calendario y los permisos. Los organizadores barajan realizar pruebas preliminares durante el periodo de escalada de otoño o en invierno.

Prajjwal Acharya, director de Fourteen Peaks Expedition, la empresa nepalí que promueve el proyecto, declaró: "Si se redactan las leyes, estaremos listos para probar los robots el próximo otoño (septiembre-noviembre) o invierno (diciembre-febrero de 2027)".

Al término de la misión, los organizadores afirman que donarán el robot y la infraestructura relacionada a una institución local en la región de Khumbu.

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