Violencia xenófoba en Sudáfrica provoca rechazo africano en el Mundial
Los episodios de violencia xenófoba en Sudáfrica han llevado a que aficionados de otros países africanos den la espalda a la selección sudafricana, los Bafana Bafana, en el Mundial. Muchos optaron por apoyar a República Checa durante su partido contra Sudáfrica el jueves, como una forma de protesta.
“Todo es política en el fútbol. Y estamos en contra de lo que defiende Sudáfrica”, afirmó Shahim, una keniana de 37 años, en un bar deportivo de Nairobi. Con cada fallo de los sudafricanos, apretaba los puños de alegría. “Querríamos que la mayoría de sudafricanos estuviesen en contra de lo que está pasando en su país, que se opusieran a la violencia xenófoba. Pero no pasa nada”, lamentó.
Desde hace meses, Sudáfrica enfrenta manifestaciones que exigen la salida de inmigrantes ilegales. Aunque no son multitudinarias, estas marchas han ido acompañadas de una ola de odio xenófobo en internet y han tenido un fuerte eco mediático. “Apoyamos al resto de equipos africanos. Pero queremos mostrar a los sudafricanos que sus actos tienen consecuencias”, dijo Fatma, una agricultora de 34 años, amiga de Shahim. “Cuando tienes complejo de superioridad, sufres tú solo”.
El domingo, Sudáfrica anunció la repatriación de 2.745 extranjeros en una semana, tras la promesa del presidente Cyril Ramaphosa de endurecer la lucha contra la inmigración ilegal. Ghana y Nigeria han recibido a varios centenares de sus emigrantes, y cerca de 600 mozambiqueños regresaron a su país tras la violencia en Mosselbaai, que ha dejado dos muertos (según la policía) o cinco (según Maputo), además de saqueos e incendios desde principios de junio. El domingo, emigrantes de Malaui fueron evacuados desde un descampado donde 7.000 inmigrantes encontraron refugio.
Rechazo a los Bafana Bafana
Esta situación ha generado antipatía hacia la selección sudafricana. Muchos africanos apoyan a cualquier rival de Sudáfrica en el Mundial. Los comentarios de apoyo a México, que venció 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural, se reflejaron en un montaje que mostraba un mapa de África cubierto con la bandera mexicana, excepto Sudáfrica.
“Sudáfrica ni siquiera puede atacar a México. Los únicos a los que pueden atacar es a los ghaneses que viven en su país”, denunció en X el influencer ghanés Eric Boateng. “Todo el continente parece haberse convertido en afromexicano”, ironizó Wode Maya, uno de los creadores de contenido ghanés más seguidos, quien pidió a sus seguidores responderle en español. Incluso Ibrahim Sannie Daara, miembro de la Confederación Africana de Fútbol, cargó contra los Bafana Bafana en X: “No podéis maltratar a África y esperar una bendición a escala mundial”, aunque luego instó a todos los africanos a “llevar la camiseta” sudafricana.
En Nairobi, el ambiente en el bar donde estuvo la AFP fue en general de apoyo a los rivales de Sudáfrica, aunque algunos sudafricanos presentes mantuvieron una actitud distinta. Edwin, un comunicador keniano de 50 años, dijo estar decidido a apoyar a Sudáfrica como equipo africano y rechazó “juzgar cualquier país en nombre de una minoría” xenófoba. Recordó la expulsión de ugandeses de origen indio-pakistaní en 1972 por Idi Amin Dada, señalando que “no todos los ugandeses apoyaban” esa medida.
Richie, un consultor tanzano de viaje en Nairobi, no dio excusas a los sudafricanos: “No por no tener trabajo tienes que culpar a otros africanos. Hay que darles una lección”.
La Federación Sudafricana de Fútbol denunció el miércoles el “acoso en línea” y los “mensajes ofensivos” hacia sus jugadores, calificándolos de “inaceptables”. El jueves, el capitán Ronwen Williams confesó sufrir por la polémica: “Quieres concentrarte en tu trabajo, que es ser futbolista, pero te implican en la política, un lugar en el que realmente no tienes ganas de encontrarte”.



