El papa León XIV llega a Canarias con un mensaje contundente sobre migración
Las Palmas de Gran Canaria, 11 jun (EFE).- El papa León XIV ha desembarcado este jueves en Canarias, frontera sur a cuyas costas llegan miles de migrantes en cayucos y pateras, con un mensaje nítido hacia las autoridades y los pueblos de Europa, en coincidencia con el endurecimiento que supone la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo: "La dignidad humana no tiene pasaporte".
El pontífice aterrizó en Gran Canaria a las 10:39 hora local procedente de Barcelona. Desde el aeropuerto de Gando, donde fue recibido por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, entre otras autoridades, se dirigió al muelle de Arguineguín.
Arguineguín: epicentro de los rescates
Arguineguín, al sur de Gran Canaria, es la principal base de operaciones de Salvamento Marítimo en Gran Canaria y fue el epicentro del grueso de los rescates hasta 2023, cuando la mayoría de los cayucos comenzaron a dirigirse directamente hacia la isla de El Hierro.
Tras escuchar los testimonios de personas migrantes junto al mar, incluido el de una víctima de trata de mujeres obligada a prostituirse, el pontífice pronunció un duro discurso. Proclamó que "no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios", ni "reforzar fronteras" para luego "lamentar las muertes cuando ya han ocurrido".
Un llamado a la acción
"La dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia, cooperación real contra los traficantes, protección efectiva a las víctimas, procesos serios de acogida e integración y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra", proclamó el pontífice.
Además, pidió a la Iglesia Católica no "pasar de largo ante los cayucos y pateras" ni relegar la acogida de los migrantes "únicamente a algunos voluntarios".
"No podemos acostumbrarnos a contar muertos. La dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera", clamó desde el muelle el papa, quien mostró a los miles de asistentes su anillo de pescador como sucesor del apóstol Pedro, de acuerdo con la tradición católica.
Desde ese mismo muelle, León XIV oró por los fallecidos en la travesía durante una ofrenda de flores que precedió a la bendición de una cruz de madera, armada con restos de cayucos.
Traslado a Las Palmas de Gran Canaria
Desde Arguineguín, León XIV se trasladó a la capital insular, Las Palmas de Gran Canaria. Allí, tras recibir la llave de oro de la ciudad de manos de la alcaldesa, Carolina Darias, se dirigió a su siguiente etapa: un encuentro en la catedral de Santa Ana con obispos, religiosos y miembros de la comunidad católica.
Se acercó al templo en su papamóvil, atravesando las calles que unen los barrios históricos de Vegueta y Triana, repletas de gente. En la catedral entró con el himno 'Alza la mirada' sonando entre ovaciones de los fieles y representantes de la comunidad católica.
El papa León XIV pidió allí a la iglesia de Canarias "seguir ofreciendo amor", que se traduce en "la acogida, en la escucha, en la cercanía y en el cuidado de los más frágiles".
El obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, se dirigió al papa para destacar la diversidad que existe en la vida religiosa y espiritual de Canarias y llamó por una Iglesia "viva, cercana y evangelizadora".
Presentes y descanso
En la Catedral, León XIV recibió algunos presentes, entre ellos un árbol genealógico sobre posibles orígenes canarios de Robert Francis Prevost, algo que el papa fue emplazado a confirmar. Tras este encuentro, León XIV se retiró a descansar y almorzar en el Palacio Episcopal, donde profesionales y alumnos de la empresa pública Hoteles Escuela de Canarias ofrecieron un menú de papas negras, crema de berros, cochino negro, quesos y aceite locales, piña de El Hierro, repostería y café cultivado en las islas.
Misa multitudinaria en el estadio de Gran Canaria
El pontífice continuará en la tarde de este jueves su visita a Canarias con una misa multitudinaria en el estadio de Gran Canaria, en el barrio de Siete Palmas, que será seguida presencialmente por unas 50.000 personas.



