El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó este lunes los últimos ataques rusos contra Ucrania, que dejaron al menos 20 muertos, y reiteró su llamado a una desescalada "urgente" del conflicto, según informó su portavoz Stéphane Dujarric en la rueda de prensa diaria.
Ataques dejan víctimas mortales en Kiev y Vishneve
Al menos catorce personas murieron en Kiev y otras seis perdieron la vida en la localidad de Vishneve, ubicada a unos dos kilómetros al suroeste de la capital ucraniana, según el balance actualizado por las autoridades ucranianas. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania reportó en Telegram que el número de fallecidos en la capital ascendió a 14, mientras que 56 personas resultaron heridas, entre ellas siete niños.
En Vishneve, el ministro del Interior ucraniano, Igor Klimenko, indicó que más de 500 personas habían sido evacuadas debido al riesgo de una "segunda detonación" en la zona, en el momento en que publicó su parte oficial.
Condena de la ONU y llamado a la desescalada
Dujarric expresó en nombre de Guterres: "Cualquier ataque contra la población civil e infraestructuras civiles, independientemente de donde se produzcan, constituye una clara violación del derecho internacional humanitario y debe cesar de inmediato". El portavoz añadió que el secretario general "reitera su llamamiento a una desescalada urgente que conduzca a un alto el fuego total, inmediato e incondicional".
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) está llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate de personas que "podrían seguir atrapadas entre los escombros", según Dujarric. Además, señaló que "las ONG locales y los agentes y organismos de la ONU siguen prestando primeros auxilios, apoyo médico y psicológico y otros tipos de asistencia tras estos ataques".
Ataques en vísperas de la cumbre de la OTAN
Estos ataques ocurren en la víspera del inicio de la cumbre anual de la OTAN, que se celebrará este martes y miércoles en Ankara, Turquía. La comunidad internacional sigue de cerca la escalada del conflicto, mientras la ONU insiste en la necesidad de proteger a la población civil y buscar una solución pacífica.



