La incertidumbre y el temor a las réplicas mantienen a miles de familias fuera de sus hogares tras los dos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio. Sin embargo, la decisión de regresar no debe tomarse a la ligera. La regla de oro es que solo un profesional puede determinar si un inmueble es habitable. Los cuerpos de bomberos y Protección Civil realizan evaluaciones iniciales, mientras que los ingenieros civiles estructurales emiten dictámenes definitivos basados en la Norma Venezolana Covenin 1756 y las metodologías de Funvisis.
Inspección visual ciudadana
Dado que las solicitudes de inspección colapsan en las primeras horas, los ciudadanos pueden realizar una primera revisión visual para detectar señales críticas. El rescatista Jacobo Vidarte enfatiza la importancia de distinguir entre elementos estructurales y no estructurales. Los objetos no estructurales, como lámparas o aires acondicionados, suelen caerse primero, pero no indican colapso inminente. La clave está en vigas y columnas, el esqueleto del edificio.
Indicadores visibles de daño
El ingeniero Miguel Mendoza detalla los puntos a revisar piso por piso. Primero, la base en planta baja: hay que examinar la unión de las columnas con las fundaciones. Cualquier corte o fisura en esa zona es de alta peligrosidad. Segundo, el grosor de las grietas: fisuras menores de 3 milímetros suelen ser estéticas, pero si exponen cabillas de acero o muestran separación profunda, la estructura está en riesgo.
Tercero, la temida grieta en forma de 'X' sobre muros de carga es síntoma de daño por cizallamiento grave. Cuarto, las esquinas del edificio: si la unión entre viga y columna está triturada o pulverizada, existe riesgo de que el piso superior ceda. Quinto, la prueba de la losa inclinada: colocar un objeto cilíndrico en el centro de la sala; si rueda rápido, la losa se inclinó.
Juntas estructurales y puertas trabadas
En edificios con varios módulos o forma de 'L', se debe revisar la junta de separación técnica entre estructuras para verificar daños por golpeteo. Que una puerta o ventana no abra indica deformación o asentamiento peligroso. Además, salir a la calle y observar el edificio desde lejos: una silueta inclinada respecto a vecinos es señal de desalojo inmediato.
Inspección integral y prevención
Mendoza advierte que la inspección debe ser integral, no solo del interior de cada apartamento. De nada sirve que una vivienda esté intacta si tres pisos arriba o abajo las vigas están fracturadas. Hasta que un profesional certifique la seguridad, la recomendación es mantener la calma, asegurar los perímetros y no pernoctar en estructuras con señales de riesgo. 'La prevención en las primeras horas salva vidas', concluyó Mendoza.



