Venezolanos claman por ayuda en rescates tras terremotos que dejaron casi mil muertos
Venezolanos claman por ayuda en rescates tras terremotos

Tres días después de que dos terremotos sacudieran el norte de Venezuela en menos de un minuto, dejando al menos casi mil muertos y más de 50.000 desaparecidos, la ira y la impotencia de los venezolanos es palpable. En La Guaira, un balneario a 40 km de Caracas y una de las zonas más afectadas, los vecinos hurgan entre los escombros para rescatar a sobrevivientes, mientras crecen las quejas por la falta de apoyo gubernamental.

Rescate desesperado sin ayuda oficial

Dani Rizo, de 48 años, participaba en las tareas de rescate de Dana, una niña de nueve años enterrada bajo los escombros durante más de 18 horas. "Desde anoche tratando de sacar a la niña y se escucha ahí" su voz, dijo Rizo. Nunca llegó ayuda oficial. Horas después, sumido en la tristeza, confirmó: "Está muerta". El cuerpo de la niña aún permanecía enterrado en una de las decenas de viviendas colapsadas en Catia la Mar, estado La Guaira.

Falta de herramientas y maquinaria

Los voluntarios denuncian la carencia de generadores eléctricos, esmeriles para cortar metales y retroexcavadoras para remover escombros. Antonio Bermúdez, de 45 años, residente de La Guaira, relató: "Hay un espacio donde está una muchacha que me contesta y se llama Jennifer, del piso 11. Sin embargo, no tenemos herramientas, no tenemos cómo ayudar". Agregó que "a pocos metros, allí en el área, están dos hermanos. Uno de ellos responde y dice que está herido en el estómago. Allí están su papá y su hermano de sangre tratando de sacar las placas, pero son muy gruesas. Lo único que tenemos es un pico y una mandarria. Ya no podemos hacer más nada".

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Voluntarios trabajan sin coordinación

Miles de voluntarios, como Domingo Pacheco, socorrista con más de tres décadas de experiencia, trabajan por su cuenta. "Es una situación demasiado crítica porque falta mucha ayuda en maquinaria y parte humana", afirmó Pacheco, de 52 años. Furiosos, familiares y sobrevivientes amenazan con bloquear calles para llamar la atención de las autoridades.

Búsqueda de seres queridos entre los escombros

Marlon Ochoa busca por su cuenta a su madre, su esposa y su hijo, sepultados al derrumbarse el edificio donde vivían en Playa Grande, una zona de clase media en La Guaira. "Aún no veo a las autoridades como tal encargándose de la situación aquí en esta zona. Aquí necesitamos cosas, maquinarias, plantas eléctricas, de todo", reclamó Ochoa. "Estamos enardecidos, necesitamos ayuda, hay gente viva".

Jean Alexander Capote, damnificado que perdió a su suegra, clamó entre lágrimas ayuda para encontrar a su hijastra entre los más de 50.000 desaparecidos. "No la consigo. Queremos una ayuda pronto, lo más rápido posible. Que nos ayuden", exigió al cuestionar la lentitud gubernamental.

Gobierno defiende su gestión y restringe acceso

La vicepresidenta Delcy Rodríguez se felicitó por el trabajo de su gobierno y agradeció la llegada de voluntarios internacionales. Ordenó la militarización de La Guaira, pero la presencia de uniformados aún es poco visible. Durante una visita a un edificio de 22 pisos desplomado en Altamira, Caracas, familiares y vecinos la abuchearon: "¡Fuera, fuera! ¡Ya está bueno de hacer campaña política en una tragedia como la que estamos viviendo! ¡El Gobierno no está haciendo nada por el pueblo!". La administración restringió en la noche del viernes el acceso a La Guaira, argumentando que la llegada masiva de voluntarios obstaculiza las labores de búsqueda y salvamento.

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