Juan Camilo Pardo, autor del libro Colombianomics y asesor económico de la Universidad de los Andes, conversó con Portafolio sobre los principales desafíos económicos que enfrenta Colombia y las claves para el próximo mandatario. A continuación, un resumen de sus planteamientos.
Crecimiento económico
Entre 2000 y 2020, Colombia creció en promedio 3,8% en la primera década y 3,7% en la segunda. Sin embargo, hasta 2025 la economía se ha desacelerado a tasas cercanas al 2,7%, por debajo del potencial. Pardo sostiene que se debería aspirar a crecer al 5% o 6% y para ello se requieren medidas estructurales que aborda en su libro.
Tras la pandemia, en 2021 hubo un rebote del 11% y en 2022 del 7%, pero estas tasas no son sostenibles para la capacidad total de la economía. Es necesario implementar soluciones que otros países han aplicado con éxito.
Productividad estancada
Pardo destaca que ningún país ha prosperado sin productividad. Entre 1995 y 2023, la productividad en Colombia cayó de 100 a 95, mientras que Asia aumentó un 35% y Estados Unidos un 20%. Latinoamérica y Colombia son los rezagados, y sin productividad no se logra crecimiento, superación de pobreza ni competitividad externa.
Dieta fiscal y finanzas públicas
El autor introduce el concepto de “dieta fiscal” para ordenar las finanzas públicas. Colombia enfrenta un déficit elevado sin estar en crisis, lo que encarece el financiamiento. La tasa de interés de la deuda pública es el piso para otras tasas, como la hipotecaria. Además, el creciente endeudamiento obliga a destinar más recursos del Presupuesto General al pago de intereses, en detrimento de la inversión social.
Cambio demográfico y pensiones
Actualmente, uno de cada diez colombianos es mayor de 65 años; para 2060 será uno de cada tres. La población alcanzará un máximo de 59 millones en 2050. El sistema pensional de reparto, como el de Colpensiones, será insostenible porque cada vez menos personas aportarán a una bolsa común que deberá sostener a más beneficiarios. Esto generará presión sobre el presupuesto nacional.
El sistema de salud también es un reto y una oportunidad. Países europeos con poblaciones envejecidas invierten en formación de profesionales médicos y en infraestructura hospitalaria, lo que dinamiza la economía.
Seguridad e inversión
Para el próximo presidente, la seguridad es prioritaria. Sin seguridad no hay empleo, confianza ni crecimiento. En 2022, los grupos armados estaban en 250-300 municipios; hoy están en más de 700, es decir, el 70% del país. También se requiere seguridad jurídica para garantizar contratos a largo plazo, como en las concesiones de infraestructura que duran hasta 30 años.
La inversión como porcentaje del PIB cayó del 25% al 16%. Pardo concluye: “No hay una economía que llegue a ser próspera si no aumenta sus niveles de inversión de forma constante”.



