Abelardo de la Espriella recibió los resultados en Barranquilla, donde superó a Iván Cepeda con cerca de 248.000 votos, según el preconteo oficial. La elección se dio en un país profundamente dividido, con una diferencia que no supera los 250.000 votos, lo que llevó al oficialismo y a la campaña perdedora a buscar cómo recortar esa distancia en la fase de escrutinios.
Un país polarizado
Colombia tiene hoy un jefe de Estado electo, aunque la victoria legal solo se confirma cuando los jueces de la República culminen su trabajo de verificación de resultados. Las autoridades prometen que el proceso será veloz. La estrecha diferencia refleja la profunda división en el electorado colombiano.
Reacciones y próximos pasos
El presidente Gustavo Petro se pronunció sobre los resultados, mientras que desde Estados Unidos se observa con atención el desarrollo del proceso electoral. La Registraduría Nacional tiene la responsabilidad de certificar los votos y garantizar la transparencia.
Según Daniel Valero y María José Barrios Figueroa, periodistas de El Espectador, la fase de escrutinios será clave para definir la victoria definitiva. "La diferencia es mínima y ambas partes están atentas a cada voto", señalaron.



