El analista político Daniel Ruge Chamucero sostiene que Abelardo de la Espriella llegó a la presidencia de Colombia gracias a que Gustavo Petro fue su mejor estratega, al generar un clima de polarización que impulsó el voto de venganza. En un análisis publicado en El Espectador, Ruge explica que Petro repitió un patrón histórico: hacer viables a candidatos opositores mediante sus propias acciones.
El patrón del cazador cazado
Ruge señala que en la historia reciente de Colombia, varios políticos han ganado elecciones no por mérito propio, sino por el deseo de vengarse de quien detenta el poder. Menciona a Álvaro Uribe, Gustavo Petro, Enrique Peñalosa y el mismo Abelardo de la Espriella como ejemplos. “A Uribe lo hicieron viable Pastrana y el secretariado de las antiguas FARC”, afirma Ruge, explicando que la frustración con un proceso de paz percibido como un santuario para las FARC erosionó el capital político de Pastrana y abrió paso a Uribe con su famoso uno por ciento.
En el caso de Petro, Ruge recuerda que “lo hizo viable el exprocurador Ordóñez”. Cuando la Procuraduría sacó a Petro de la alcaldía de Bogotá, lo convirtió en víctima de una sanción injusta, tapando los problemas de su gestión y coronándolo como el gallo para enfrentar a las élites. En 2018, los ataques del uribismo y de Vargas Lleras a Petro, calculados para invisibilizar a Fajardo, pavimentaron el rumbo de Petro a la Casa de Nariño.
Peñalosa y el regreso impulsado por Petro
Ruge también analiza el caso de Enrique Peñalosa, a quien “lo hizo viable en Bogotá el cansancio con Petro”. Peñalosa es descrito como uno de los peores políticos de Colombia, que antes de ganar la alcaldía en 2015 solo había podido ganarle a un mediocre candidato como Carlos Moreno de Caro en 1997. El peñalosismo era un movimiento de solo derrotas, hasta que Petro, respondiendo a Ordóñez, jugó la carta de la radicalización. Aunque la estrategia buscaba que Hollman Morris ganara la alcaldía, terminó reviviendo a Peñalosa.
Según Ruge, Gustavo Petro volvió a hacer lo mismo como presidente de la República, pero ahora el beneficiado no es un líder competente, aunque mediocre para el proselitismo, como Peñalosa, sino uno que es lo opuesto: el presidente electo De la Espriella, un propagandista hábil sin resultados probados que empezó capturando las ruinas de la ultraderecha que dejó Ordóñez y terminó quedándose con todo.
La democracia se deteriora
Ruge advierte que “esa actitud de cazador en el poder puede capturar muchas presas, pero también que el cazador puede terminar cazado, y la democracia se deteriora así”. La política basada en el voto de venganza es efectiva solo hasta un punto, pero estimula una dinámica que contradice la esencia de la democracia. De la Espriella, concluye Ruge, debe tener claro que llega a la presidencia gracias a que Petro fue su mejor estratega, si quiere hacer un gobierno presentable.
Daniel Ruge Chamucero, ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, es colaborador de 6AM Hoy por Hoy de Caracol Radio y de la Tele Letal. Es comunicador social y estudió una maestría en Derecho Internacional.



