In memoriam: el legado de Osuna en la caricatura colombiana
In memoriam: legado de Osuna en caricatura colombiana

El reconocido caricaturista colombiano Osuna, cuyo nombre real era Jorge Osuna, falleció recientemente, dejando un vacío imborrable en el periodismo gráfico del país. Con una trayectoria de más de cuatro décadas, sus trazos satíricos se convirtieron en un referente de la crítica política y social en Colombia.

Una vida dedicada al humor gráfico

Osuna inició su carrera en los años 70, publicando en medios como El Tiempo y El Espectador. Su estilo único combinaba ironía y agudeza para retratar la realidad nacional, desde los escándalos políticos hasta las costumbres cotidianas. Según el crítico de arte Carlos Arturo Fernández, “Osuna supo captar la esencia del colombiano común con un lápiz afilado y una mirada sin concesiones”.

En 1985, ganó el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar en la categoría de Caricatura, consolidando su lugar como uno de los grandes del género. Sus viñetas no solo entretenían, sino que invitaban a la reflexión sobre el poder, la corrupción y la desigualdad.

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El impacto de su obra

La partida de Osuna ha generado reacciones en todo el espectro político y cultural. El presidente Gustavo Petro expresó en su cuenta de X: “Lamento profundamente la muerte de Osuna, un artista que con su humor nos ayudó a entender nuestra compleja realidad. Su legado perdura en cada trazo”. Por su parte, la directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá, María Victoria Robayo, afirmó: “Osuna fue un cronista visual de la historia reciente de Colombia. Su obra es patrimonio del país”.

Se estima que Osuna realizó más de 10.000 caricaturas a lo largo de su vida, muchas de las cuales han sido recopiladas en libros como “Osuna: 40 años de humor gráfico” y “Caricaturas que hicieron historia”. Sus trabajos también han sido expuestos en galerías de América Latina y Europa.

Un estilo inconfundible

Osuna se caracterizaba por un trazo limpio y expresivo, con un uso magistral de la exageración para resaltar los defectos de los personajes públicos. Nunca temió a la polémica; sus críticas al establecimiento le valieron tanto admiradores como detractores. En una entrevista de 2018, declaró: “La caricatura es un arma pacífica pero poderosa. No hay mejor forma de desnudar el poder que con una sonrisa”.

Su influencia se extiende a nuevas generaciones de caricaturistas colombianos, como Matador y Julio César González, quienes lo consideran un maestro. La Asociación Colombiana de Caricaturistas anunció que creará un premio anual con su nombre para honrar su memoria.

Despedida y homenajes

El velorio de Osuna se realizó en la sede del Círculo de Periodistas de Bogotá, donde colegas y amigos le rindieron homenaje. Sus cenizas serán esparcidas en el Parque Nacional, lugar que solía frecuentar para inspirarse. La Alcaldía Mayor de Bogotá declaró tres días de duelo en el ámbito cultural.

Con la muerte de Osuna, Colombia pierde a uno de sus más lúcidos cronistas gráficos, pero su obra permanecerá como testimonio de una época y como inspiración para quienes creen en el poder transformador del humor.

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