Los desafíos de Keiko Fujimori al frente de Perú: división, economía y gobernabilidad
Desafíos de Keiko Fujimori al frente de Perú

Keiko Fujimori, presidenta electa de Perú para el período 2026-2031, asume el poder en medio de una profunda división política, una economía que no logra despegar y un historial de inestabilidad que ha visto ocho presidentes en diez años. Su ajustada victoria, por menos de 50.000 votos frente al izquierdista Roberto Sánchez, marca el regreso del fujimorismo al poder, pero también reactiva el fuerte sentimiento antifujimorista que persiste en el país.

División y antifujimorismo: el primer reto

El primer desafío de Fujimori será gobernar un país profundamente dividido. Su triunfo por menos de un punto porcentual refleja la polarización que existe en torno a su figura y al legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000. "Sabemos que el país está dividido. Tenemos la gran responsabilidad de escuchar a ambos lados", declaró Keiko el lunes tras la conclusión del escrutinio. Sin embargo, su rival cuestiona la legitimidad de los resultados, lo que podría avivar las protestas.

El politólogo Eduardo Dargent, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, advierte que el fuerte sentimiento antifujimorista podría generar "resistencia y protesta" y complicar la luna de miel del nuevo gobierno. La división no solo es política, sino también social: muchos peruanos ven a la familia Fujimori como un símbolo de autoritarismo y corrupción, mientras que otros la consideran garante de estabilidad y orden.

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Economía: crecimiento insuficiente e informalidad

Fujimori recibe una economía que en 2025 creció 3,4% y registró la inflación más baja de América Latina (1,5%). No obstante, el analista Jorge González Izquierdo señala que existe "una fuerte brecha entre la macro y la microeconomía". Los buenos precios internacionales del oro, plata y cobre han impulsado el PIB, pero el país no logra beneficiarse plenamente debido a la alta informalidad y la inestabilidad institucional.

En Perú, siete de cada diez trabajadores son informales, según cifras oficiales, y la minería ilegal se ha disparado. Además, el fenómeno de El Niño reforzado de este año, que se extenderá hasta marzo, amenaza la agricultura, la pesca, la infraestructura y la actividad económica en general. Para reducir la pobreza, que alcanza al 27% de la población, el país debería crecer a una tasa anual superior al 6%, según González Izquierdo.

Fujimori ha prometido centrarse en la promoción de inversiones, la generación de empleo y el desbloqueo de grandes proyectos de infraestructura. "Cuando hay inversión hay empleo, cuando hay empleo hay ingreso y se empieza a salir de la pobreza", resalta el politólogo Eduardo Dargent.

Gobernabilidad: el reto de construir alianzas

Perú ha tenido ocho presidentes desde 2016, varios de ellos destituidos por el Congreso o que renunciaron antes de correr la misma suerte. Uno de ellos duró solo cinco días. Esto se debe a que, aunque formalmente es un sistema presidencialista, en la práctica ha funcionado como un parlamentarismo: el Congreso puede destituir a un presidente por "incapacidad moral permanente", una definición vaga que queda a criterio de los legisladores.

Para no correr la misma suerte, Fujimori deberá construir alianzas en el parlamento, donde su partido Fuerza Popular no tiene mayoría propia. "Su mayor reto es cambiar el estilo, construir un Ejecutivo con capacidad de diálogo", tanto para tejer alianzas políticas como para evitar conflictos sociales, dice Dargent. Las sucesivas crisis políticas han generado desánimo entre muchos peruanos. "Yo voté en blanco, no tengo esperanzas de su gobierno. Esperemos que no nos hunda", dijo Manuel Coronel, taxista de 48 años en Lima.

El nuevo gobierno enfrenta, además, una criminalidad en auge y una economía por debajo de su potencial. La combinación de estos factores hará que los próximos cinco años sean cruciales para definir si Perú logra superar su prolongada crisis política o si continúa en el ciclo de inestabilidad que lo ha caracterizado en la última década.

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