La Contraloría General de la República y el equipo de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella sostuvieron una reunión clave este miércoles, que concluyó con el acuerdo de designar funcionarios delegados para acompañar el proceso de transición de mando. El encuentro, liderado por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo y el contralor general encargado Carlos Enrique Silgado, marca un paso significativo en la preparación del nuevo gobierno.
Instalación de mesas técnicas para el empalme
Restrepo informó a través de sus redes sociales que el equipo de ministros designados y los coordinadores del Empalme Anticorrupción se reunieron con el contralor encargado y los 22 contralores delegados para instalar las mesas técnicas que acompañarán el proceso de empalme. Calificó la iniciativa como “histórica”, destacando que el ente de control financiero aportó información de fondo fundamental para consolidar datos técnicos, fiscales y de control.
“Esa información sirve para que el gobierno entrante pueda tomar decisiones sobre las irregularidades y los hechos de corrupción que afectan el futuro de Colombia y el interés de los colombianos”, afirmó Restrepo. Por su parte, Carlos Alonso Lucio, otro de los encargados del equipo de empalme, señaló que tradicionalmente los empalmes consistían en un intercambio de información entre el equipo saliente y el entrante, pero que en esta ocasión se ha trabajado durante nueve meses en la construcción de información precisa, inspirada en el concepto del Arca de Noé.
Tensión en la transición de mando
La reunión se produce en un contexto de creciente tensión entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el equipo entrante. El martes, cuando debían iniciarse los encuentros sectoriales, De la Espriella ordenó a su equipo no asistir y cesar el diálogo directo con el actual Ejecutivo. Esta decisión se fundamentó en el llamado a la “desobediencia civil” del senador Iván Cepeda y en las declaraciones de Petro, quien anunció que demandarían la elección del mandatario electo.
A pesar de las diferencias, ambos equipos avanzan en la recopilación de información. La expectativa se centra en los próximos días, especialmente en la instalación del Congreso y el 7 de agosto, fecha de posesión de De la Espriella. Para el 20 de julio, se espera que el presidente electo viaje a Medellín para acompañar el desfile militar, mientras que Petro convocó marchas en Bogotá. El mandatario entrante ha anunciado que recibirá el mando presidencial en una guarnición militar, rompiendo la tradición de hacerlo en la Plaza de Bolívar.



