El pasado 6 de julio, la selección belga avanzó a cuartos de final del Mundial 2026 tras derrotar a Estados Unidos por 4-0 en Seattle. Más allá del resultado y la polémica por la situación del jugador estadounidense Florian Balogun, la atención se centró en la camiseta de visitante del equipo europeo, que rinde homenaje al artista surrealista belga René Magritte.
Un diseño lleno de referencias surrealistas
La camiseta, titulada “Ceci n’est pas un maillot” (Esto no es una camiseta), es una alusión directa a la obra de Magritte “La trahison des images” (La traición de las imágenes), de 1929, que muestra una pipa con el texto “Ceci n’est pas une pipe”. La prenda combina blanco, azul claro y rosa claro, con formas circulares que evocan las esferas de “La voix des airs” (1931) y los cascabeles de “Grelots roses, ciels en lambeaux” (1930).
Magritte: el artista detrás del diseño
René Magritte (1898-1967) comenzó como dibujante en una fábrica de tapices antes de dedicarse a la pintura. Solía trabajar en su comedor, vestido con traje y sombrero de hongo, manteniendo horarios estrictos. La selección belga también replicó estos elementos en su sesión de fotos, donde los jugadores posaron con manzanas verdes y sombreros de hongo, en referencia a “Le fils de l’homme” (1946).
Impacto cultural y deportivo
El diseño de Adidas para Bélgica no solo capturó la esencia del surrealismo, sino que también generó debate en redes sociales sobre la relación entre el arte y el deporte. La camiseta se convirtió en un objeto de colección entre los aficionados, mientras el equipo se prepara para enfrentar a España en semifinales.



