Por fuerza de las realidades y las circunstancias, el nuevo gobierno arranca de manera efectiva el 22 de junio. Si queda Iván Cepeda, que es lo menos probable, el país queda enfrente del apagón eléctrico, sin inversiones privadas que expandan la capacidad y sin propuesta ni presupuesto para resolver la enorme crisis de Air-e y de las finanzas del sector.
Crisis múltiples que enfrentar
Queda con una profunda crisis de la salud sin camino para resolver el déficit de la UPC, las deudas acumuladas de las EPS y la mala gestión de las que fueron intervenidas, sin medicamentos y sin atención para millones de pacientes. Con una inviabilidad fiscal y sin capacidades técnicas ni credibilidad para resolverla, y con el imperio del crimen en más de la mitad del territorio.
Oportunidad para Abelardo de la Espriella
Si Abelardo de la Espriella gana, tiene la gran oportunidad de brillar y gobernar desde el primer día tras su elección. El primer reto será el manejo de la criminal amenaza del petrismo de incendiar el país. De la determinación con que todos defendamos las instituciones y la democracia depende el futuro del país y de su integridad.
Resolución fiscal y confianza
La inviabilidad fiscal se empieza a resolver desde el momento en que haya confianza en el país y se tenga una visión clara de cómo se enfrentará la solución. La definición de quiénes serán los equipos técnicos en MinHacienda, DNP, Ecopetrol y el sector eléctrico marcará un camino de gobierno que podrá ejecutar desde el ocho de agosto la agenda que prepare y anuncie desde antes de posesionarse.
Plan de choque en salud
El sector de la salud requiere un plan de choque que se construya desde la confianza que se puede generar desde el primer día. Dar claridad sobre el esquema de financiación puente del faltante de la UPC, a la vez que se habilitan los servicios de atención y medicamentos, permitirá reconstruir el sistema desde lo ya aprendido y apreciado por toda la población.
Las EPS intervenidas deben quedar a cargo de equipos técnicos liderados por las entidades acreedoras que les permitan, en un periodo corto, definir su viabilidad y los mecanismos de resolución de sus pasivos.
Electricidad y minería: motores de inversión
Desde el primer día después de las elecciones, el sector eléctrico puede recibir los mensajes que requiere de seguridad jurídica para invertir y atención prioritaria a las restricciones ambientales y de comunidades de origen opaco que lo tienen paralizado. Destrabar esto y dar nuevos marcos de operación con claridad en el desarrollo de los proyectos puede desatar decenas de billones en inversión para los siguientes dos años.
Algo similar ocurre con la minería. Los potenciales del país en cobre y en oro permiten estructurar un fondo de inversión de US$100.000 millones para el Estado, con el cual se pueden rediseñar por completo las finanzas públicas.
Nuevo enfoque ambiental y desarrollo
Se requiere un nuevo enfoque del desarrollo y el medio ambiente que logre integrar las aspiraciones y necesidades de las comunidades y del pueblo colombiano en general. Necesitamos un enfoque de desarrollo regenerativo que destrabe la captura ideológica de la protección y mejora del medio ambiente.
Desde el primer día, los mensajes de responsabilidad con las finanzas y el buen manejo del gasto público deberán moderar las expectativas de inflación. Es urgente asumir el liderazgo del nuevo país desde el 22 de junio.



