Iván Cepeda cierra campaña en Bogotá y llama a defender la paz antes del balotaje
Iván Cepeda cierra campaña en Bogotá llamando a defender la paz

El candidato izquierdista a la Presidencia, Iván Cepeda, cerró este sábado su campaña en Bogotá ante miles de simpatizantes, a una semana de la segunda vuelta electoral en la que se enfrentará al ultraderechista Abelardo De La Espriella.

El acto, realizado en el centro de la capital, estuvo marcado por consignas a favor de la paz, la defensa de derechos sociales y el llamado a impedir un giro hacia la derecha.

Un cierre de campaña con movimientos sociales

Cepeda, senador y aliado del presidente Gustavo Petro, llegó al cierre de campaña después de una primera vuelta en la que partía como favorito según las encuestas, pero terminó en segundo lugar por un margen estrecho frente a De La Espriella, un abogado admirador de Donald Trump que se presenta como una figura ajena a la política tradicional.

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La segunda vuelta se llevará a cabo el 21 de junio y definirá al sucesor de Petro, el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia. En su discurso, Cepeda insistió en que su eventual gobierno tendría como base la participación social y la continuidad de una agenda progresista.

“Vamos sobre todo a gobernar con la gente, con los movimientos sociales, con las organizaciones populares”, dijo el candidato ante sus seguidores.

La multitud respondió con cánticos de apoyo. “Se ve, se siente, Cepeda presidente”, coreaban los asistentes, algunos con tambores, instrumentos musicales, banderas de Colombia, de Palestina y del movimiento indígena.

El acto de Cepeda reunió a sectores sociales que ven en su candidatura una defensa de conquistas asociadas al actual gobierno y a las agendas de diversidad, paz y derechos humanos. Entre los asistentes estaba Camila Cristancho, una publicista de 35 años, quien llegó al evento arropada con una bandera de la comunidad LGBTI.

“Estoy aquí como mujer diversa y lesbiana, como esposa de un hombre trans”, dijo Cristancho a la AFP.

Para ella, la elección del próximo domingo representa un momento decisivo. “Están en juego derechos que pensábamos eran básicos”, agregó. También afirmó sentir “tristeza” y “angustia” ante una eventual victoria de De la Espriella.

El contraste entre las dos candidaturas atraviesa el ambiente de campaña. Cepeda defiende una línea de continuidad con sectores sociales y con la política de negociación con grupos armados, mientras De La Espriella propone una política de mano dura contra el crimen y ha recibido, para la segunda vuelta, el apoyo de la mayoría de los partidos tradicionales de derecha.

Para algunos asistentes al cierre de Cepeda, la elección tiene un sentido de contención frente a ese avance. “Tenemos que hacer un gran esfuerzo para que no vayan a pasar fuerzas oscuras, fascistas”, dijo Carlos Rocca, músico de 72 años.

Según Rocca, De La Espriella representa “el retroceso de todo” lo conseguido durante el gobierno de Petro, al que atribuyó una reducción histórica de la pobreza y el intento de negociar la paz con los principales grupos armados del país, aunque sin éxito.

Seguridad, paz y violencia marcan la campaña

La seguridad se ha convertido en uno de los asuntos centrales de la contienda presidencial. En los últimos años, las organizaciones criminales se expandieron en varias regiones del país, que atraviesan la peor ola de violencia de la última década. Atentados, masacres y asesinatos selectivos han vuelto a marcar la agenda pública y han alimentado el debate sobre el camino que debe seguir el próximo gobierno.

Cepeda reconoce el fracaso de varios diálogos, pero defiende la política de negociación con grupos armados, de la que fue uno de sus arquitectos. También reivindica el acuerdo de paz de 2016, que permitió la desmovilización de la guerrilla de las Farc y que sigue siendo uno de los principales referentes de su trayectoria política.

En su cierre de campaña, el candidato buscó presentar la paz no solo como una política pública, sino como el eje de su proyecto de gobierno. “Vamos a jugárnosla por la vida, vamos a jugárnosla por la paz”, afirmó ante sus seguidores.

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El mensaje apunta a diferenciarse de la propuesta de De La Espriella, centrada en el endurecimiento de la respuesta estatal frente al crimen. La segunda vuelta enfrenta así dos visiones opuestas sobre la seguridad: una que insiste en la negociación y otra que plantea el uso de la fuerza como respuesta principal.

El acto en Bogotá también funcionó como una demostración de fuerza simbólica para Cepeda, quien busca recuperar impulso después del resultado inesperado de la primera vuelta. Su campaña necesita movilizar a los sectores que respaldaron a Petro y ampliar su base de apoyo en una elección marcada por la polarización.

A una semana del balotaje, el cierre en la capital dejó claro el tono final de la campaña izquierdista: defensa de los derechos sociales, apelación a los movimientos populares y una promesa de persistir en la búsqueda de la paz. La disputa con De la Espriella entrará ahora en su última etapa, con la seguridad, la continuidad del proyecto de Petro y el futuro de las negociaciones con grupos armados como temas decisivos para los votantes.