El escritor británico Julian Barnes, nacido en Leicester, Inglaterra, en 1946, ha sido galardonado este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026. El jurado ha reconocido una obra que reelabora con mirada europeísta la historia del arte o de la música, con un estilo único que lo singulariza dentro de una generación de autores británicos que ha marcado la literatura contemporánea.
Una generación literaria excepcional
Barnes pertenece a la generación de escritores británicos surgidos a finales de los años sesenta y principios de los setenta, junto a figuras como Martin Amis, Salman Rushdie, Ian McEwan y Kazuo Ishiguro. Sus obras han sido publicadas en España por el sello Anagrama, que ha editado títulos como El loro de Flaubert, Una historia del mundo en 10 capítulos y medio o El sentido de un final.
Reflexión sobre los cambios de opinión
El dadaísta Francis Picabia decía que «tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientación». En efecto, a lo largo de los años, modificamos nuestra opinión sobre muchas cosas: gustos estéticos –la música que escuchamos, la ropa que vestimos–, afiliaciones sociales –el equipo de fútbol o el partido político al que apoyamos– y hasta cuestiones tan trascendentales como la persona a la que amamos o el dios al que veneramos. Julian Barnes explora en este ensayo la maleabilidad de nuestros juicios y la evolución de las convicciones personales.
Un estilo inconfundible
La obra de Barnes se caracteriza por una prosa elegante, una ironía sutil y una profunda reflexión sobre la memoria, la identidad y la historia. Su capacidad para entrelazar géneros y su mirada cosmopolita lo han convertido en una de las voces más respetadas de las letras anglosajonas. El Premio Princesa de Asturias de las Letras 2026 consolida su legado como uno de los grandes narradores de nuestro tiempo.



