El riesgo de un gobierno neocomunista
Si gana Cepeda y el Pacto Histórico, el país queda como el celular que le cambian el sistema operativo: desconectado de la legalidad, la democracia y las libertades. Llega un gobierno neocomunista a consolidar un narcoestado bajo el modelo del SSXXI, profundizando la cartilla Castro-chavista que Petro ha impuesto de forma acelerada. Se legaliza la ilegalidad bajo los conceptos de “Paz Total y un Gran Pacto Nacional”, que desembocará en una dictadura constitucional por la vía de la constituyente, por la parlamentaria o a las malas.
El escenario si gana la democracia
Si gana la democracia al SSXXI, seguiremos siendo una nación libre, aunque está cantado: ni Petro, ni Cepeda, ni el Pacto Histórico van a reconocer la victoria de quienes proponen seguir dentro de la legalidad por la vía democrática. Es impredecible lo que pueda pasar entre el 22 de junio, el 20 de julio y el 7 de agosto, a manos de Cepeda, Petro, Bolívar, el Pacto Histórico y las organizaciones criminales.
El estado del país al 7 de agosto de 2026
Justicia
Quedan la nación y la ciudadanía totalmente desprotegidas, con una justicia clientelista, vendida e ideologizada que solo opera para los buenos por excepción, que está amangualada con la JEP y los entes de control que en la práctica se le deben a Petro.
Soberanía, Seguridad y Defensa
Queda la nación con la soberanía maltrecha, pues las fronteras, las aduanas y gran parte del territorio nacional están en manos de organizaciones criminales y narcoindigenismo. Se recibe el país con unas Fuerzas Armadas constitucionales incapaces de proteger adecuadamente a la ciudadanía, desmoralizadas y sin personal operativo; perdieron la supremacía aérea y el control fronterizo; no disponen de transporte aéreo adecuado para mover las tropas en esta difícil geografía; ya no cuentan con buena dotación de armamento ni logística después de las agresiones y el rompimiento de Petro con Israel y los Estados Unidos; y los órganos de inteligencia y protección están en manos de exguerrilleros del M-19 y dedicados a cuidar las FARC-EP y el ELN.
Congreso
El parlamento que debería ser transparente es como un poso séptico, donde la honorabilidad es una rareza en medio del peor caos partidista que se haya conocido, un bazar de clientelismo financiado por grandes contratistas del Estado, contrabandistas, lavadores y narcotraficantes.
Economía
Queda sin confianza, que es la gasolina que mueve los mercados y la inversión. Con una deuda insostenible y un déficit inmanejable, la regla fiscal violada, la independencia del Banco de la República amenazada, el sistema impositivo estrangulado y sin contribuyentes, la inflación disparada, la movilidad y transporte a costos imposibles, una desmejora notoria del talento humano por el éxodo y una mano de obra costosa por alza del mínimo superada por la carestía. El sector productivo asfixiado por la carga impositiva y amenazas de expropiación de capitales y tierras, inseguridad y una gran fuga de capitales. La ciudadanía, el empresariado y los trabajadores sin capacidad alguna de ahorro ni endeudamiento. En materia de representatividad, sin empresas para que sindicatos y además gran parte de los gremios en manos de personas afines a Juan Manuel Santos y sus compromisos con las FARC-EP. La hacienda pública y los entes territoriales sin caja ni presupuesto de inversión. Se perdió el poderío económico del sector minero energético, los ingresos de Ecopetrol y la capacidad de inversión redistributiva de las regalías, una red eléctrica costosa e insuficiente y mal regulada, importando gas, mientras las redes de seguridad social asistencial condicionada no tienen respaldo fiscal porque los recursos se los robaron, lo cual agrava el descontento social y crea desequilibrios e inseguridad en los barrios marginales de las zonas urbanas que se suman a la invivible situación de toda la ruralidad. La informalidad y la ilegalidad desbordadas por el apogeo ilícito de la coca y la cocaína, el lavado, la deforestación y la minería ilegal, que ninguno tributan, pero sí generan muertes, miseria, más corrupción y un consumismo que multiplica exponencialmente la gran desigualdad y atiza el odio de clases y el descontento social.
Salud
Quedó la nación con un sistema de salud colapsado, sin pensiones ni obras de inversión ni espacio fiscal para recuperar y refinanciar los sistemas y con un éxodo de personal capacitado a otros países y hospitales sin cómo pagar las nóminas.
Relaciones internacionales, narcoterrorismo y burocracia estatal
Se recibe el país teniendo Petro el control de la burocracia, mandos medios y bajos, contratistas, la cancillería y las relaciones internacionales. Con un Pacto Histórico dotado de la primera línea alimentado por el narcotráfico y apoyado por más de 12 organizaciones narco terroristas armadas, con drones y sistemas de inteligencia apoyadas por Irán, Rusia y el Grupo de Puebla y con representación en la CIDH, la OEA, el BID, la ONU y todos los multilaterales.
La amenaza del totalitarismo constitucional
Sigue la amenaza latente del totalitarismo constitucional. La constituyente la metieron a la nevera los de Cepeda mientras tratan de ver cómo no se les escapa el poder, pero ese es el hueso que le van a dar a los perros en el Congreso y las Cortes para poder consolidar el modelo del SSXXI, como bien lo explicaron Mauricio Gaona y Mauricio Vargas recientemente.
Hay que votar y animar a todos los conocidos, es por la democracia, la libertad y el futuro.



