El mapa de Colombia que muestra los municipios donde ganaron De La Espriella o Cepeda revela un patrón geográfico claro: Cepeda triunfó en la mayoría de los municipios de la periferia, mientras que De La Espriella lo hizo en los del centro. Esta fuerte polarización territorial refleja una división que también se observa en el desarrollo económico del país.
Análisis de pobreza y desarrollo regional
Un estudio de Econometría Consultores realizado en 2014 para el Departamento Nacional de Planeación, con la asesoría de James Robinson (premio Nobel de Economía 2024), analizó la evolución de la pobreza entre 1985 y 2005 usando el indicador de necesidades básicas insatisfechas (NBI) de los censos de población, disponible para todos los municipios.
El análisis comparativo de los mapas muestra tres hallazgos clave: una gran reducción de la pobreza en todo el país; un marcado desarrollo de las principales ciudades del centro que ha impulsado a los municipios circundantes; y, en contraste, algunos municipios de la periferia lograron reducciones significativas de pobreza, pero sin arrastrar a sus vecinos, actuando como enclaves aislados.
Dinámica perversa de ocupación territorial
Otro trabajo de Econometría Consultores de 2014, titulado "Dinámicas de uso de tierras para la agricultura y el comportamiento de los precios del suelo rural", elaborado para la Misión para la Transformación del Campo, estimó funciones de crecimiento de áreas sembradas. El resultado fue contraintuitivo: el mayor crecimiento del área sembrada ocurría en las zonas más apartadas, con menor competitividad, menor densidad poblacional y mayor violencia.
Según los investigadores, este comportamiento es "racional" para un productor agropecuario. La búsqueda de tierra lo lleva a la periferia debido a la especulación con los precios del suelo, en una lógica denominada "dinámica perversa de ocupación territorial". En este proceso, se amplía la frontera agrícola mediante la tala de bosques, que genera flujo de caja, y la presencia de economías ilegales permite conformar "clústeres autárquicos". Los pequeños productores abastecen de alimentos a los grupos ilegales, ante la imposibilidad de traer suministros de otras regiones por razones de seguridad.
Consecuencias ambientales y sociales
Con el tiempo, los productores esperan la llegada de bienes públicos que hagan viables sus actividades y valoricen su trabajo. Sin embargo, incluso cuando esto ocurre, los determinantes del comportamiento llevan a proseguir la ocupación territorial, ampliando aún más la frontera agrícola y repitiendo el ciclo. La falta de bienes públicos termina afectando el rendimiento productivo y las condiciones de bienestar de la población.
Los efectos negativos son numerosos. El primero es ambiental, pues se propicia la deforestación. Además, al no poder generar actividad competitiva, se crea una demanda insatisfecha de bienes públicos que se agudizará con la crisis fiscal. La población residente desarrolla un descontento permanente, volviéndose susceptible a cultivos ilícitos, minería ilegal o vinculación con grupos armados.
Contraste con el uso del suelo
Colombia tiene una gran frontera agrícola de más de 40 millones de hectáreas, pero menos de 6 millones se siembran adecuadamente, y la ganadería es extensiva. Un estudio para la Embajada de Noruega en 2022 encontró que, al norte de Bogotá, el centro urbano más grande del país, donde existen todos los bienes públicos, el 46% de las tierras con vocación productiva están dedicadas a pastos.
El nuevo gobierno debe considerar este tema en el plan de desarrollo, mientras está pendiente la discusión de la ley de competencias, que busca aumentar la participación de las regiones en el presupuesto nacional. Como plantea el informe del Banco Mundial de 2009, "Una nueva geografía económica", no es realista ni deseable tener el mismo nivel de desarrollo productivo en todo el país, pero sí debe cerrarse la brecha en desarrollo social, para lo cual el ordenamiento territorial es fundamental.
El país debe ocuparse plenamente por razones de soberanía, pero no es factible un desarrollo productivo tradicional que desconozca la dinámica de la periferia. Se requieren esquemas de presencia estatal y desarrollo que rompan el círculo vicioso de deforestación, pobreza y actividades ilegales, con énfasis en el centro más que en la periferia.



