La percepción sobre la economía colombiana comenzó a mostrar señales de recuperación durante el segundo trimestre de 2026, aunque el optimismo todavía está lejos de consolidarse, según revela el más reciente Índice de Percepción Económica (IPE) de Bancolombia. El indicador registró un balance de -0,2 desviaciones estándar, una mejora frente al segundo trimestre de 2025 y el mejor resultado desde el primer trimestre de 2023.
El estudio encontró un sentimiento menos negativo entre los analistas frente al mismo periodo del año pasado, impulsado por factores políticos y económicos recientes. Sin embargo, la incertidumbre fiscal, la inflación y las tasas de interés continúan limitando la confianza sobre el futuro del país.
Mejora en el sentimiento, pero aún en terreno negativo
De acuerdo con el análisis de Bancolombia, el cambio estuvo asociado a varios acontecimientos que contribuyeron a reducir parte de la incertidumbre. Entre ellos menciona el fortalecimiento de la posibilidad de un cambio de gobierno durante abril y mayo, el resultado electoral de junio, un mejor comportamiento del mercado laboral y una tasa de cambio más baja, factores que ayudaron a mejorar el ambiente económico respecto al observado un año atrás.
El informe señala que el índice de polaridad también registró una mejoría al ubicarse en -0,3 desviaciones estándar. Aunque el balance continúa reflejando un sesgo pesimista y permanece por debajo del promedio histórico, corresponde al registro más favorable desde comienzos de 2023. Además, Bancolombia destaca que la polaridad fue positiva por primera vez en ocho trimestres.
Analistas coinciden más en sus pronósticos
Otro de los resultados destacados del estudio fue la reducción en la volatilidad de las expectativas. El indicador descendió hasta -0,16 desviaciones estándar, ubicándose por debajo de su promedio histórico y mostrando un mayor consenso entre los analistas sobre el comportamiento esperado de la economía durante los próximos meses.
Según Bancolombia, esta convergencia refleja un entorno menos incierto que el observado anteriormente, aunque todavía marcado por desafíos importantes para 2026. Entre ellos menciona un proceso inflacionario que no muestra señales claras de mejora, tasas de interés elevadas y un crecimiento del producto interno bruto limitado frente a las necesidades de la economía.
Riesgos fiscales y salario mínimo mantienen alertas
La entidad también sostiene que el fuerte incremento del salario mínimo mantiene encendidas las alertas en distintos frentes. En particular, considera que existen riesgos sobre la inflación, la política monetaria, la situación fiscal y el mercado laboral, donde ya empiezan a observarse algunos efectos derivados de ese aumento.
Bancolombia advierte que la percepción adversa todavía proviene de analistas locales como internacionales y, a su juicio, el sentimiento continúa condicionado por la elevada incertidumbre fiscal, monetaria e inflacionaria que ha caracterizado los últimos trimestres y que sigue limitando una recuperación más sólida de la confianza sobre el desempeño de la economía colombiana.
Incertidumbre fiscal marcará el rumbo
Con base en lo anterior, el informe concluye que, aunque el episodio de mayor pesimismo parece haber quedado atrás, el comportamiento del indicador dependerá de la información económica y política que se conozca durante los próximos meses. En particular, Bancolombia considera que la evolución de la situación fiscal, el comportamiento de la inflación y las decisiones que adopte el nuevo gobierno serán determinantes para consolidar o revertir la mejora observada durante el segundo trimestre.
En línea con estos resultados, el Indicador de Incertidumbre de la Política Económica de Colombia mostró una disminución durante el segundo trimestre de 2026. El índice promedió 293 puntos, mientras que en junio descendió hasta 259 puntos, lo que representó una reducción anual de la incertidumbre de 7,5%, aunque las noticias continuaron dominadas por factores políticos, económicos, sociales y geopolíticos.



