El sociólogo y arquitecto Santiago Vargas Acebedo, candidato a doctorado en Sociología por la Universidad de Cambridge, ha publicado una carta abierta dirigida al presidente Gustavo Petro en la que expresa su preocupación por el rumbo que está tomando el mandatario y su impacto en el proyecto de izquierda democrática en Colombia.
Una crítica desde la izquierda
Vargas se identifica como un progresista que ha votado por la izquierda en las últimas elecciones y que respalda el modelo de sociedad que impulsa la izquierda democrática. Sin embargo, señala que el presidente Petro se ha convertido en "uno de los principales obstáculos para la consolidación de un proyecto de izquierda democrática".
Según el autor, Petro llevó a la izquierda a instancias que ni Gaviria, ni Pizarro ni Gaitán habrían soñado: hoy la izquierda es un partido unificado y la fuerza mayoritaria en el Congreso, con una base compuesta por movimientos sociales indígenas, campesinos, sindicales, afrocolombianos, feministas y queer, que se consolidaron durante el Paro Nacional de 2021. Además, instaló en el debate público un modelo de economía política heterodoxo, keynesiano, ecologista y socialdemócrata.
Desconocimiento de resultados electorales
No obstante, Vargas critica duramente los "arrebatos tuiteros", "desbarajustes ejecutivos" e "impulsos antidemocráticos" del presidente, que están dando a la izquierda un golpe del que será difícil reponerse. El principal punto de discordia es el desconocimiento del resultado de las pasadas elecciones, en las que se impuso la ultraderecha.
"Desconocer el resultado de las pasadas elecciones, en las que se impuso la ultraderecha, es una embestida contra la misma democracia que hizo posible la elección de la izquierda", afirma Vargas. Además, considera que esto es una bofetada para quienes defendieron que los augurios sobre una izquierda empeñada en perpetuarse en el poder eran solo difamación retórica de la derecha.
La democracia como condición
El autor cita a la politóloga Chantal Mouffe para recordar que la democracia admite disenso, pero con tres excepciones: el derecho de todos los proyectos políticos a participar, el compromiso con los principios de libertad e igualdad y el respeto por las reglas del juego democrático. Para Vargas, desconocer los resultados electorales atropella la tercera condición.
"Sé que somos muchos los que creemos en la necesidad de un proyecto de izquierda democrática que abogue, en el plano económico, por la consolidación de un Estado de bienestar que no desampare a los más vulnerables y, en el plano cultural, por la defensa radical del libre desarrollo de la personalidad. Pero la legitimidad de este proyecto depende enteramente de su carácter democrático", sostiene.
Advertencia sobre el futuro
Vargas reconoce que las amenazas del gobierno entrante, con tintes neofascistas, son reales: persecución de la izquierda y la prensa, retrocesos en derechos humanos y ambientales. Sin embargo, advierte que la autoridad moral de la izquierda como principal fuerza opositora está condicionada a su talante democrático. "Empezar por desconocer los resultados electorales va exactamente por el camino contrario", concluye.
El autor finaliza señalando que defender discursivamente la democracia para luego soslayarla —acusación que dirige tanto al presidente Petro como al presidente entrante— es síntoma de delirio o manipulación retórica.



