Todavía hay quienes piensan, inclusive mercadólogos, que es posible eliminar riesgos mediante una planeación de acciones bien estructurada. Sin embargo, en la ejecución de actividades de las ciencias lógicas o sociales, como el mercadeo, incluyendo el marketing político, jamás se podrán eliminar por completo. Todo lo que se fundamenta en el comportamiento humano está influenciado por variables endógenas y exógenas, que además son y serán cada vez más numerosas y diversas, dependiendo de las circunstancias que nos rodean y la constante del cambio.
Incertidumbre y riesgos en el contexto actual
Bajo la incertidumbre que generó la pandemia, y la que ha provocado el desgobierno que, gracias a Dios, está próximo a terminar, y aceptando que los planes se someten a revisión y ajustes con frecuencia inusitada, como ocurrió hace unos días contra la campaña del Tigre, puede asegurarse que los riesgos están y estarán siempre presentes.
El fallo reciente y sus implicaciones
El reciente fallo sobre esa campaña, afortunadamente sin efecto, deja entrever que lo que se hace en esa forma de comunicación mercadológica podría estar en tela de juicio. Las decisiones de los seres humanos siempre dependerán en alto grado de estímulos sensoriales, variando la resultante según el llamado estado de demanda de cada quien. En un ambiente cambiante e incierto, las respuestas son y serán hasta cierto punto impredecibles, siendo más emocionales que racionales la mayoría de las veces, lo que hace que se corran riesgos imposibles de eliminar.
Minimizar riesgos, no eliminarlos
Lo que sí es posible, y necesario, es minimizarlos. Hay que arriesgar, además de tener siempre un plan de contingencia preparado para ajustar a lo que el mercado requiere y en el tiempo adecuado. Los resultados, esperados o no, obligan a analizar las causas, teniendo en cuenta que pueden ser varias. Lo más común, especialmente cuando son negativos, es que se deban a lo que no se hizo y que podría haberse hecho.
El riesgo en las elecciones colombianas
El riesgo que enfrenta el país en la jornada electoral definitiva de mañana es demasiado alto, debido principalmente a la manera como el desgobierno y sus todavía seguidores e idiotas útiles han estado actuando, generando temor y más. La comunidad internacional está mirando de manera activa lo que sucede y ocurrirá para elegir al sucesor del actual presidente. Ante la ausencia de un verdadero marketing político y los errores cometidos en él y en el marketing electoral, que han llevado a que sea una de las campañas más traumáticas, llena de actividad y mensajes sin respeto, usando la mal llamada inteligencia artificial para aprovechar la incapacidad y dificultad de identificar la autenticidad de los mensajes de la propaganda, más los actos vandálicos de esa dizque primera línea, se confía en que será como la reciente primera vuelta: limpia y ejemplar.
La importancia de la información y la preparación
El temor a arriesgar siempre existirá, pero puede minimizarse. Para hacerlo, hay que estar enterados de lo que acontece alrededor, de los avances en los campos donde se desarrollan las actividades, de lo que hace y podría hacer la competencia, y de la influencia de tantas variables en las mentes de quienes toman las decisiones, principalmente. Como se dice, “hay que arriesgar, pero a la fija”, que es lo que confiamos estar haciendo para que mañana podamos dormir tranquilos por estar siendo vigilados y protegidos por un verdadero tigre.
¡Que Dios salve a Colombia!



