El empalme de gobiernos comenzó formalmente con un encuentro entre el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, y el ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila. La reunión, aunque cordial, reflejó la alta tensión entre las dos administraciones: la que entrega el poder, liderada por el presidente Gustavo Petro, y la que asume.
Diferencias en procesos contractuales
El núcleo de las diferencias radica en los procesos contractuales que el gobierno de Gustavo Petro está dejando antes de entregar el mando. Según fuentes cercanas, la administración saliente ha acelerado la firma de contratos en sus últimas semanas, lo que genera preocupación en el equipo entrante.
"Es necesario revisar cada contrato para garantizar transparencia y continuidad", afirmó Restrepo tras la reunión. Por su parte, Ávila defendió la legalidad de los procesos, señalando que "todos los contratos cumplen con la normativa vigente".
Impacto en la transición
La tensión podría retrasar el traspaso de información clave en áreas como el presupuesto nacional y la deuda pública. El equipo de Restrepo ha solicitado una auditoría de los contratos firmados desde octubre, lo que suma presión a la ya compleja transición.
El encuentro, que duró aproximadamente dos horas, terminó con un compromiso de revisar conjuntamente los expedientes contractuales. Sin embargo, persisten las dudas sobre la agilidad del proceso, a menos de un mes del cambio de gobierno.



