Voto y descentralización: claves para el futuro de Colombia
Voto y descentralización: claves para el futuro

Estamos a las puertas de una elección presidencial y es momento de comprender que la política es parte esencial de nuestra propia historia. Debemos decirlo con claridad y sin rodeos: si no hacemos nosotros la política, otros la harán por nosotros. Si nos alejamos por fastidio o temor, terminarán decidiendo otros, y no tendremos excusa en el futuro para quejarnos por no haber construido el país que merecemos.

El voto: nuestra herramienta más poderosa

La herramienta más poderosa que tenemos para definir nuestro rumbo es el voto. No podemos ser indiferentes ni delegar el poder de decisión. Salir a votar masivamente en los próximos comicios presidenciales es un deber moral con Colombia. Es la oportunidad única de elegir una visión de país incluyente, con un verdadero impacto social y la mejora real de la calidad de vida de nuestra gente.

Autonomía de las regiones

Es la hora de un gobierno que mire de frente la autonomía de las regiones. Ya basta de tratarnos como simples convidados de piedra, útiles para poner votos, pero ignorados por un dirigente centralista que luego nos mira de soslayo. Hoy existe una sinergia maravillosa que nos une a todos los gobernadores de la región Caribe, e incluso con mandatarios de fuera de ella, bajo un solo propósito: consolidar la región como entidad territorial (RET). Esto significa, necesariamente, una renovación total en la organización del Estado.

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Beneficios de la RET

Con la RET daremos un vuelco sistemático a la administración de lo público, permitiendo que los territorios gestionen su desarrollo de acuerdo con sus realidades y conocimientos, y no desde la frialdad de un escritorio capitalino. El modelo centralista actual es insostenible y asfixia las finanzas locales: a todas luces resulta terrible y profundamente inequitativo que el 85 % de las riquezas e ingresos públicos generados con el esfuerzo de las regiones sea absorbido y administrado por el poder central, dejando apenas un lánguido 15 % para repartir entre todos los distritos, departamentos y municipios.

Las regiones tienen la capacidad técnica y la facultad de generar riqueza, y merecen la autonomía para reinvertir en el bienestar de sus comunidades. Por eso, la cita en las urnas es clave para el equilibrio fiscal y social de la nación.

Empresarios y visión de país

Durante la reciente Asamblea Regional Atlántico-Magdalena de la Andi, insistí en que nuestros empresarios también deben plantear sus ideas de país, no desde una mirada estrictamente sectorial, sino desde una visión panorámica y solidaria que entienda que el progreso económico y la descentralización van de la mano. Históricamente creímos que el crecimiento dependía solo de infraestructura y capital. Hoy sabemos que las regiones competitivas son las que transforman el conocimiento y la innovación en productividad.

Región Caribe: liderazgo y talento

La región Caribe tiene la ubicación, el talento joven y un empresariado resiliente para liderar, y nuestro principal activo está en las personas. El sector público y el privado deben trabajar en llave; la división aquí no cabe. Si consolidamos esta unión regional y salimos a elegir con conciencia al próximo gobernante de la república, habremos dado el paso gigantesco hacia la verdadera equidad territorial.

La tarea es de todos. Demostremos que desde las regiones no solo participamos en la economía, sino que lideramos el destino de la nación. Si en el Atlántico la transformación ya se nota, imaginemos el impacto de un gobierno central que sintonice con la autonomía territorial.

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