El Congreso de Colombia concluyó el 20 de junio cuatro años de trabajo legislativo con un balance de 59 proyectos aprobados a favor de las mujeres, según ONU Mujeres. En el Salón Elíptico, donde semanalmente se discuten decenas de propuestas, los parlamentarios demostraron que los derechos de las mujeres y niñas pueden generar consensos en medio de la división política y las disonancias ideológicas.
Consensos que trascendieron ideologías
Cada proyecto requirió tiempo, estudios y gestiones de sus ponentes para convencer a Senado y Cámara de Representantes sobre la importancia de legislar contra vacíos legales o modificar normativas antiguas que vulneraban los derechos femeninos. Alexandra Vásquez, congresista del Pacto Histórico, afirmó: “Es un mensaje muy poderoso para un país dividido: dejamos los egos políticos a un lado y mostramos que el bien del país pesa más que la ideología”.
Entre las leyes que lograron unanimidad entre izquierda, centro y derecha destacan la que reconoce a las buscadoras de desaparecidos en la guerra como constructoras de paz y la iniciativa de Mujeres Rurales, que reorienta esfuerzos institucionales para sacar a millones de campesinas de la exclusión y la vulnerabilidad.
Leyes históricas e icónicas
Carolina Giraldo, representante por Risaralda, calificó varias normas como “históricas e icónicas”. Entre ellas, la ley que prohíbe la mutilación genital femenina y la que puso fin a 70 años de matrimonios infantiles con cónyuges hasta tres veces mayores que las niñas. También se aprobó la norma que obliga al Estado a atender hasta los 25 años a los hijos de víctimas de feminicidio que quedaron desprotegidos.
“Este Congreso hizo historia no solo por legislar y hacer un legado normativo para niñas y mujeres, sino porque le mostró a Colombia que los consensos políticos pueden darse para garantizar los derechos de millones. Es el mayor logro que le dejamos al país: reunir mayorías para el bien”, explicó Giraldo.
Avances en cuidado y protección
Otras iniciativas respondieron al clamor de miles de madres y mujeres. Se amplió la licencia de paternidad para redistribuir las cargas de cuidado, y se creó una ley para proteger espacios amigables con madres lactantes. También se aprobó la Ley de Utilidad Pública, que da una segunda oportunidad a madres cabeza de hogar condenadas a cumplir pena mediante obras comunitarias. Esta iniciativa, aunque aprobada en el Congreso 2018-2022, fue objetada por el entonces presidente Iván Duque y solo se sancionó gracias a la nueva oleada de parlamentarios.
Deudas pendientes
A pesar de los logros, ONU Mujeres señala que aún deben tramitarse al menos 12 discusiones para erradicar normas o “zonas grises” que perjudican a las mujeres. Entre ellas, ratificar el tratado internacional sobre violencia y acoso laboral, y reformar la Ley 1257 de 2008 para incluir como violencia de género agresiones digitales, institucionales, ginecoobstétricas o simbólicas.
“Tuvo que pasar más de un siglo para que Colombia avanzara en la eliminación y modificación de disposiciones normativas discriminatorias… un orden jurídico sin discriminación es un componente esencial de una sociedad que se considera democrática”, concluyó ONU Mujeres.



