Un octogenario en la presidencia: Balcázar asume el mando en Perú
En un giro sorprendente de la política peruana, el izquierdista José María Balcázar, un polémico congresista y exmagistrado de 83 años, ha sido elegido por el Parlamento como el nuevo presidente de transición de Perú. Con esta designación, se convierte en el octavo mandatario que ocupa la jefatura de Estado en los últimos diez años, reemplazando al también legislador José Jerí, quien fue destituido el martes pasado.
Una victoria inesperada contra pronóstico
Balcázar, quien ahora ostenta el récord de ser la persona de mayor edad en asumir la presidencia en toda la historia de Perú, dio la sorpresa política al derrotar en una segunda vuelta a la derechista María del Carmen Alva, quien partía como clara favorita en el proceso. Su candidatura fue presentada por el partido marxista Perú Libre, la misma fuerza política que llevó a la presidencia a Pedro Castillo en 2021, quien luego fue destituido por el Congreso tras un fallido intento de golpe de Estado en 2022 y actualmente cumple una condena de 15 años de cárcel.
Una trayectoria marcada por la controversia
Nacido el 17 de enero de 1943 en el norteño departamento andino de Cajamarca, la carrera profesional y política del flamante presidente de transición ha estado salpicada por numerosas denuncias y controversias. Según han señalado diversos medios locales, estas acusaciones incluyen la presunta comisión de delitos graves como:
- Prevaricación
- Fraude y estafa
- Suplantación de identidad
- Cohecho
Entre los casos más conocidos, Balcázar registra investigaciones por presunto tráfico de influencias y fue expulsado de manera definitiva por el Colegio de Abogados de la región norteña de Lambayeque por una supuesta apropiación de fondos durante su periodo como decano. Precisamente, este mismo colegio de abogados rechazó públicamente su candidatura presidencial este miércoles, recordando que fue expulsado de la orden tras un proceso disciplinario donde se le imputaron faltas éticas, civiles y penales.
Irregularidades judiciales y nuevas acusaciones
Como juez de la Corte Suprema, Balcázar fue removido por irregularidades que incluían anular sentencias que ya estaban en firme. Más recientemente, en abril de 2025, el Ministerio Público lo incluyó como presunto responsable de los delitos de cohecho activo específico y cohecho pasivo específico en una denuncia constitucional presentada contra la ex fiscal general Patricia Benavides por un supuesto caso de corrupción.
Según esta denuncia, Benavides habría ofrecido a Balcázar "un intercambio de favores de naturaleza ilícita" para el sobreseimiento de un proceso penal que enfrentaba, a cambio de que el parlamentario votara a favor de archivar las denuncias constitucionales presentadas en contra de la exfiscal.
Polémicas declaraciones y acciones parlamentarias
La labor legislativa de Balcázar también ha generado intensas controversias. En junio de 2023, causó gran revuelo en Perú al declarar durante una reunión del Congreso que debatía un dictamen para impedir el matrimonio con menores de edad que "las relaciones sexuales tempranas ayudan al futuro psicológico de la mujer". El congresista fue el único que se abstuvo de votar ese dictamen y, a pesar del rechazo generalizado que generaron sus palabras -incluso de instituciones como el Ministerio de la Mujer-, reafirmó sus declaraciones y se negó a disculparse.
En abril de 2024, también presentó un dictamen modificado de una propuesta de la pastora evangélica y congresista María Jáuregui, del partido ultraconservador Renovación Popular, que llevó a que se retire la obligación del uso del lenguaje inclusivo en todas las instituciones del Estado peruano.
Un mandatario más en una década convulsa
A pesar de las múltiples investigaciones y críticas que pesan sobre su figura, Balcázar fue finalmente designado por el Congreso peruano para ocupar la jefatura de Estado. Con su ascenso, se convierte en el octavo mandatario que gobierna Perú desde 2016, siguiendo la línea de Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y José Jerí. Su presidencia de transición se desarrolla en un contexto de profunda inestabilidad política y social en el país andino, marcado por frecuentes cambios de gobierno y constantes tensiones entre los poderes del Estado.