Colombia enfrenta una grave crisis fiscal que desafiará al próximo gobierno y Congreso
Crisis fiscal colombiana: próximo gobierno enfrenta reto de saneamiento

Colombia enfrenta una profunda crisis fiscal que desafiará al próximo gobierno

El próximo gobierno y el próximo Congreso de la República tendrán el complejo reto de sanear la situación fiscal del país, según advierte el análisis del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf). La coyuntura económica nacional presenta múltiples dificultades: un fuerte aumento del salario mínimo cuyos efectos sobre la inflación y el empleo ya son evidentes, incremento en las tasas de interés, revaluación de la tasa de cambio en medio de un creciente déficit comercial, baja tasa de inversión durante varios años consecutivos y un crecimiento económico lento durante el último trimestre de 2025.

El diagnóstico alarmante del Comité de Regla Fiscal

El informe del Carf reveló que Colombia enfrenta un grave desequilibrio fiscal estructural, agravado por altos niveles de deuda pública y la necesidad de restablecer la regla fiscal en 2028. Aunque existen algunos elementos positivos como la reducción temporal del servicio de la deuda en 2025, el aumento de recaudos tributarios (aunque inferior a las proyecciones gubernamentales), las fuertes utilidades del Banco de la República ya transferidas al Gobierno y el probable incremento de ganancias de Ecopetrol debido al alza en los precios internacionales del petróleo por el conflicto en Irán, el panorama general sigue siendo preocupante.

El año 2026 marcará el tercer año consecutivo de alto déficit fiscal, con un patrón donde el Gobierno ha tendido sistemáticamente a sobreestimar ingresos y subestimar gastos. La significativa reducción en 2025 del pago de intereses de la deuda pública no se tradujo en un menor desequilibrio fiscal debido al aumento del déficit primario, que alcanzará más de 150 billones de pesos entre 2024 y 2026.

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Indicadores preocupantes y consecuencias

El déficit fiscal promedio superará el 6% del Producto Interno Bruto durante estos años, principalmente por el incremento en los gastos de funcionamiento, que este año serán casi cuatro puntos porcentuales del PIB superiores al promedio de la década anterior a la pandemia. Aunque la deuda pública neta se redujo como proporción del PIB debido a la fuerte revaluación del peso y algunas operaciones de Crédito Público, sus efectos sobre las tasas de interés han sido negativos.

Mientras la tasa de interés del Banco de la República se había reducido cuatro puntos porcentuales antes de la decisión de enero en relación con diciembre de 2023, y la tasa del sector bancario disminuyó un poco más, todas las tasas de los TES han aumentado, mostrando una tendencia particularmente negativa desde octubre del año pasado y ubicándose actualmente en un rango del 13-14%. Este endeudamiento costoso reduce significativamente el margen fiscal futuro del país.

Riesgos internacionales y decisiones críticas

Colombia enfrenta un margen de riesgo internacional superior al de países como Chile, Perú, Brasil y México. Además, el beneficio de endeudarse en francos suizos a tasas bajas se ha perdido en gran medida por la apreciación de esa moneda frente al dólar. Como resultado directo de la crisis fiscal, el país decidió cancelar el acceso a la Línea de Crédito Flexible del Fondo Monetario Internacional, considerada la mejor que ofrece ese organismo.

Esta decisión se tomó en septiembre, después de que un informe del Fondo Monetario Internacional hiciera serios reparos a la situación fiscal colombiana, haciendo nula la posibilidad de renovación en 2026. Todas las agencias calificadoras de riesgo evaluaron negativamente al país el año pasado, incluida Moody's, la única que todavía otorga grado de inversión después de que Colombia lo perdiera con otras calificadoras en 2021.

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El desafío para el próximo gobierno

El próximo gobierno y el próximo Congreso de la República tendrán, por lo tanto, la difícil tarea de sanear la situación fiscal del país, implementando tanto medidas de reducción y racionalización del gasto público como estrategias para aumentar los ingresos estatales. Los ciudadanos deben considerar este panorama fiscal crítico al emitir su voto en las próximas elecciones y durante las etapas finales de la carrera presidencial, ya que las decisiones que tome el próximo gobierno determinarán la sostenibilidad económica del país en los próximos años.

La crisis fiscal representa uno de los mayores desafíos económicos que enfrentará la próxima administración, requiriendo políticas equilibradas que combinen disciplina fiscal con medidas que no afecten desproporcionadamente a los sectores más vulnerables de la población. El éxito en este frente será crucial para recuperar la confianza de los mercados internacionales y garantizar la estabilidad macroeconómica del país.