Germán Vargas Lleras, exvicepresidente de Colombia y figura clave de la política nacional, falleció este viernes en Bogotá a los 64 años, cerrando uno de los capítulos más influyentes de la historia reciente del país. Abogado, senador, ministro, vicepresidente y líder de Cambio Radical, Vargas Lleras construyó una carrera marcada por su capacidad de gestión, su temperamento fuerte y una postura firme frente a la seguridad y el orden público.
Heredero de una tradición política
Nacido en Bogotá el 19 de febrero de 1962, Vargas Lleras provenía de una de las familias más influyentes de la política colombiana. Era nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo, quien gobernó el país entre 1966 y 1970, y sobrino de Carlos Lleras de la Fuente, uno de los redactores de la Constitución de 1991. Su carrera comenzó como concejal de Bogotá entre 1990 y 1994, antes de dar el salto al Senado, corporación en la que permaneció durante 14 años y donde se consolidó como uno de los congresistas más visibles y activos del país. Antes de llegar a Cambio Radical, dio sus primeros pasos políticos en el Nuevo Liberalismo, movimiento fundado por Luis Carlos Galán.
Una figura clave en el gobierno Santos
Vargas Lleras alcanzó su mayor protagonismo político durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Aunque en las elecciones presidenciales de 2010 quedó en tercer lugar, posteriormente fue invitado a integrar el gabinete. Entre 2010 y 2012 se desempeñó como ministro del Interior y Justicia, y luego asumió el Ministerio de Vivienda. Más tarde llegó a la Vicepresidencia de la República, cargo que ocupó entre 2014 y 2017. En esos años se convirtió en la cara visible de grandes obras públicas y proyectos de infraestructura: carreteras, aeropuertos y programas de vivienda gratuita hicieron parte de su gestión, fortaleciendo su imagen como ejecutor eficiente.
Un carácter polémico
Aunque era reconocido por su disciplina y capacidad administrativa, Vargas Lleras también protagonizó episodios polémicos debido a su temperamento. Uno de los más recordados ocurrió en enero de 2017, cuando golpeó con un paraguas a un escolta durante un evento público en Ciénaga de Oro, Córdoba. Las imágenes se viralizaron y generaron fuertes críticas, obligándolo a ofrecer disculpas públicas. Pese a estos incidentes, mantenía reconocimiento por su experiencia y conocimiento del Estado.
Atentados y problemas de salud
Su postura de mano dura contra las guerrillas y su oposición al proceso de paz con las Farc lo convirtieron en objetivo de atentados. En diciembre de 2002 sufrió un atentado con un libro bomba que le amputó tres dedos de la mano izquierda. Tres años después sobrevivió a un coche bomba en Bogotá que dejó varios heridos. En 2016 fue diagnosticado con un tumor cerebral, lo que lo obligó a someterse a varias cirugías en Colombia y Houston. Aunque se alejó parcialmente de la actividad pública, continuó activo como director de Cambio Radical y columnista de El Tiempo. Incluso desde la oposición, fue una voz influyente frente al gobierno de Gustavo Petro.
Vida familiar
Vargas Lleras estuvo casado en segundas nupcias con la analista política Luz María Zapata, de quien se divorció recientemente. Tuvo una hija, Clemencia, fruto de su primer matrimonio, y en el último año celebró el nacimiento de su nieto Agustín.
Reacciones políticas
El presidente Gustavo Petro lamentó su muerte y lo definió como “un gladiador” del debate político. El expresidente Juan Manuel Santos lo calificó como un “coequipero excepcional” y destacó su capacidad de ejecución. Álvaro Uribe Vélez aseguró que su partida ocurre “en el momento que la democracia más necesitaba de su verticalidad”. Iván Duque Márquez lo recordó como “un verdadero hombre de Estado”. La senadora Paloma Valencia afirmó que Colombia pierde a “un gran estadista”, mientras que el senador Iván Cepeda Castro destacó la relación respetuosa que mantuvieron pese a las diferencias ideológicas. El director del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán, hizo un llamado a reconocer su trayectoria. El Partido Conservador expresó condolencias, y el abogado Ramiro Bejarano manifestó su dolor por la partida de un amigo entrañable. El procurador Gregorio Eljach resaltó su legado como demócrata. El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, lo describió como “uno de los grandes estadistas de este país”.
La muerte de Vargas Lleras marca el cierre de una de las carreras políticas más influyentes y controversiales de las últimas décadas en Colombia. Su figura, reconocida por su fuerte carácter y liderazgo, deja una huella profunda en la historia política reciente del país.



