A pocos días de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, la Fundación Empresarios por la Educación presentó un informe que analiza las propuestas educativas de los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, señalando vacíos y limitaciones en ambos programas.
De la Espriella plantea 16 propuestas centradas en educación posmedia, conexión con el mundo productivo, ciclos cortos en tecnologías de la cuarta revolución industrial, una Universidad Virtual en Casa, créditos blandos, conectividad gratuita y evaluación docente. Cepeda, por su parte, enfatiza el fortalecimiento de la educación pública gratuita, con prioridad en territorios rurales, zonas PDET y comunidades étnicas, aunque su plan carece de detalles específicos.
El informe señala que de los diez retos pendientes en el sistema educativo, ambos candidatos los abordan solo parcialmente. Los puntos más críticos y menos desarrollados son la pobreza de aprendizajes, la falta de articulación en la información educativa y el fortalecimiento del talento docente.
En Bogotá, la precariedad educativa se relaciona con violencia juvenil, deserción y pandillismo. El 42% de los niños entre 0 y 5 años no recibe atención del ICBF y Ministerio de Educación. Desde 2017 no se evalúan logros escolares; los resultados nacionales muestran promedios bajos (300 puntos en Lenguaje y 298 en Matemáticas en grado 9°).
El abandono escolar es un foco de violencia juvenil: solo uno de cada dos jóvenes accede a educación media y menos de la mitad ingresa o permanece en educación superior. El 46% de los maestros no recibe inducción adecuada. Un 96% del gasto educativo es inflexible y se destina al funcionamiento, sin fortalecer calidad ni prevención de violencia.
La fundación concluye que, sin cambios de fondo, la violencia escolar y juvenil podría aumentar o mantenerse, y que las propuestas de los candidatos no atacan los problemas estructurales del sistema educativo.



