Juan Sebastián Gómez presenta su hoja de ruta como candidato al Senado
En un contexto político marcado por la polarización y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones, Juan Sebastián Gómez, aspirante a una curul en el Senado de la República, expone de manera detallada sus motivaciones, proyectos y posturas frente a los principales debates nacionales. Su discurso se centra en la unidad, la defensa institucional y resultados concretos para las regiones.
Motivación y transparencia personal
¿Cuál es su mayor motivación para ser congresista? "Unir al país desde la diferencia: menos gritos, más acuerdos y resultados", afirma Gómez. Su agenda incluye defender la Constitución de los extremos, trabajar por el arte, la cultura y el barrismo social, y proteger a los sectores que sostienen a Colombia: jóvenes, familias y regiones.
¿Ha tenido investigaciones disciplinarias o penales? "No. Mi trayectoria es transparente. Como todas las personas en lo público, siempre he mostrado mi quehacer", responde el candidato.
Proyectos legislativos prioritarios
De obtener la curul, su principal proyecto será defender la Constitución para evitar cambios por beneficio personal. Además, impulsará el "derecho a pedir ayuda" enfocado en salud mental y convivencia, y promoverá una ley de barrismo social para erradicar la cultura mafiosa.
Diagnóstico y solución para Colombia
Para Gómez, el principal problema del país es la desigualdad, que alimenta discursos populistas, y la polarización que paraliza las soluciones. Propone un desarrollo más armónico donde los recursos lleguen a municipios de 5a y 6a categoría, con acuerdos serios, instituciones fuertes y resultados medibles.
Posturas sobre reformas institucionales
- Asamblea constituyente: Rechaza la idea. "La Constitución se defiende y se cumple. Las reformas deben hacerse por canales institucionales, sin atajos".
- Reelección presidencial inmediata o extensión de periodo: Se opone. "Las reglas no se cambian para acomodar a un gobierno. Se cuida la alternancia y el equilibrio de poderes".
Seguridad, paz y diálogos
Gómez no respalda la política de Paz Total, argumentando que ha sido mal manejada y ha generado problemas de seguridad. Aboga por una paz con verdad, verificación, reparación a víctimas y autoridad estatal en el territorio, junto con una reforma a la justicia.
Sobre diálogos con grupos ilegales, acepta con condiciones estrictas: cero verificable de reclutamiento y extorsión, consecuencias por incumplir, voluntad de dejar las armas, y sin impunidad automática, priorizando a la justicia y las víctimas.
Políticas sociales y económicas
- Drogas ilícitas: Propone reglamentación donde actividades como la producción sean monopolio estatal. En marihuana, abrirá debate con enfoque de salud pública y control estatal. Para drogas más duras, prioriza prevención, tratamiento y golpe a finanzas criminales.
- Eutanasia: A favor, con garantías de dignidad, consentimiento informado y acompañamiento médico, diferenciándola del derecho a morir dignamente.
- Reforma tributaria: No como primera opción. Prefiere eficiencia del gasto, lucha contra evasión y reglas estables para empleo e inversión.
Transparencia y reforma política
Gómez aboga por transparencia total en el Congreso: agenda, votaciones, asistencia y gestión en tiempo real, con rendición de cuentas periódica en regiones. Propone reformas al sistema político para reducir clientelismo, con financiación de campañas más transparente, sanciones a compra de votos y reglamentación de candidaturas por firmas.
Relaciones internacionales y financiación
En diplomacia, propone firmeza y serenidad: cooperación con Estados Unidos en seguridad e inversión, y relación pragmática con Venezuela por frontera y comercio. Su campaña se financia con amigos y donaciones, manteniendo un perfil austero.
Apoyos y balance del gobierno Petro
Respaldará en presidenciales a quien represente una Colombia unida, con respeto por la diferencia y democracia, mencionando apoyo a Juan Manuel Galán. Del gobierno de Gustavo Petro, continuaría políticas que amplíen oportunidades en educación y empleo, y terminaría con la "política del grito" y la ineficiencia que fomenta corrupción.



