La verdadera batalla por la democracia colombiana se librará en el Congreso
Existe un elemento fundamental que supera en importancia incluso a la elección presidencial para garantizar que la democracia perdure en Colombia: la conformación del nuevo Congreso. Es imperativo que durante los próximos cuatro años contemos con congresistas que defiendan con determinación la vida, la libertad y la propiedad privada de todos los colombianos.
El rol crucial frente a diferentes escenarios presidenciales
Si el presidente electo resulta ser Cepeda, el Congreso asumirá la máxima responsabilidad del país: impedir por todos los medios que su proyecto autoritario termine de erosionar las instituciones y la democracia colombiana. En caso de que gane Abelardo o alguno de los candidatos de la Gran Consulta, su tarea consistirá en ejercer un control político efectivo para garantizar el cumplimiento de sus promesas y corregir el desastre económico, de seguridad y de salud que deja el gobierno de Petro.
La desconexión ciudadana con el poder legislativo
En las últimas semanas, durante visitas a diversas obras de construcción donde conversé con trabajadores sobre la importancia de votar en estas elecciones, les solicité que mencionaran el nombre de cinco congresistas que conocieran. En ningún caso logramos obtener una respuesta satisfactoria.
Muchos trabajadores, incluso, no recuerdan por quién votaron hace cuatro años. O si acudieron a las urnas. Pero la interrogante que más frecuentemente me plantean es: ¿qué hace exactamente un congresista?
Se trata de 296 personas con la potestad de frenar o aprobar las reformas que impactan directamente nuestra vida cotidiana. Sus funciones principales incluyen:
- Ejercer control político sobre el presidente y sus ministros
- Proponer proyectos de ley
- Debatir las iniciativas legislativas presentadas por el Gobierno
Mientras los senadores se eligen a nivel nacional, los representantes lo hacen por circunscripción territorial. Sin embargo, en la práctica, ambos cumplen funciones similares dentro del sistema legislativo.
La necesidad de un Congreso comprometido con contrarreformas
No es suficiente que el próximo presidente no sea Cepeda o Roy Barreras. Requerimos, primordialmente, un Congreso que acompañe las contrarreformas que el país exige urgentemente. Necesitamos congresistas que:
- Defiendan con firmeza el ahorro pensional
- Se pongan del lado de los pacientes en materia de salud
- Comprendan que sin seguridad no existe libertad ni progreso
- Reconozcan que el ELN y las disidencias de las FARC no pueden seguir apropiándose del territorio nacional
En otras palabras, necesitamos un Congreso que entienda que defender la democracia constituye una obligación ineludible.
La alarmante desconexión electoral
Lo más preocupante radica en que solo cinco de cada diez ciudadanos ejercen su derecho al voto para el Congreso. El abstencionismo en las elecciones legislativas supera considerablemente al observado en las presidenciales. Esta tendencia tiene explicación: la mayoría de colombianos no cuenta con un candidato claro ni muestra interés en tenerlo porque desconoce las funciones reales de los legisladores.
Un llamado a la participación informada
Mi invitación es a no delegar en terceros las decisiones que afectarán nuestra vida y la de nuestras familias. Al momento de votar, debemos preguntarnos: ¿qué país soñamos para nosotros y para nuestros hijos?
Yo sueño con un país libre. Donde sea posible disentir sin temor. Donde prime la libertad económica y el Estado se entrometa lo menos posible en nuestras vidas. Donde no tengamos que emigrar por falta de oportunidades. Donde no necesitemos pedirle permiso al gobierno para salir del país.
Postura electoral clara
Mis votos este 8 de marzo son definidos. Para el Senado, votaré por la lista cerrada del Centro Democrático, en reconocimiento a su defensa del ahorro pensional y de los pacientes. Para la Cámara por Bogotá, votaré por Daniel Briceño, el 101 del Centro Democrático, porque lo aprecio, admiro su labor y confío en que defenderá con determinación las banderas de la vida, la libertad y la propiedad privada.



