El presidente Gustavo Petro y el presidente del Senado, Lidio García, protagonizaron un nuevo enfrentamiento público, esta vez por la sanción de la ley de energía nuclear aprobada en la última semana de sesiones del Congreso, que culminaron el pasado 20 de junio.
Petro acusa a García de no firmar la ley
Petro afirmó que, tras la aprobación de la ley nuclear, no ha podido sancionarla porque falta la firma de García. “Fuimos hasta su casa pues están en vacaciones y el 20 de julio ya se instala el nuevo Congreso. Logramos tres firmas pero falta la del presidente del Senado, Lidio García, que no ha firmado y no se sabe dónde está. Él apoyó a Abelardo y no sé si simplemente son maniobras para que se apropien del trabajo de otros”, declaró el mandatario.
La normativa, impulsada por sectores del Pacto Histórico y bancadas opositoras, busca crear la Agencia Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN), adscrita al Departamento Nacional de Planeación, como un paso para ordenar el sector y desarrollar la industria nuclear en el país. Petro también vinculó el retraso con la defensa de la soberanía nacional y la seguridad del software de escrutinio.
García responde con defensa de la autonomía del Congreso
Lidio García respondió de inmediato: “El Presidente del Senado no es un funcionario subordinado al Ejecutivo ni está obligado a actuar al ritmo de las urgencias del Gobierno. Si cree que un emplazamiento público en X puede presionar al Congreso, desconoce la autonomía que la Constitución les garantiza a los poderes públicos”.
El congresista aseguró que cumplirá con sus obligaciones “pero con independencia, dentro de las competencias de mi cargo y con respeto por la dignidad institucional del Congreso”. Recordó que durante la legislatura sancionó leyes que el Gobierno dejó vencer, como el Fondo de Emprendimiento de Cafés Especiales y la Ley 2540 de 2025 sobre arbitraje.
Antecedentes de la disputa
Las tensiones entre Petro y García no son nuevas. Desde que García asumió la presidencia del Senado, ha defendido la independencia del Legislativo. Según el ministro del Interior, Armando Benedetti, las relaciones entre la Casa de Nariño y el Capitolio están rotas desde septiembre de 2025, cuando el Congreso eligió a Carlos Camargo como magistrado de la Corte Constitucional en contra de los intereses del Ejecutivo.
García concluyó: “Nunca acudí a las redes sociales para emplazar al Presidente de la República, porque respeto la separación de poderes y la dignidad de cada institución. Ese mismo respeto es el que hoy exijo para el Congreso. Una de las lecciones que deja este gobierno es que la separación de poderes no se proclama, se respeta”.



