La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (Econ) ha dado luz verde al euro digital, superando el último obstáculo legislativo antes de la votación en el pleno de julio. La iniciativa, que busca garantizar la autonomía de pagos en Europa frente a gigantes como Visa y Mastercard, fue aprobada con 43 votos a favor, 14 en contra y una abstención.
Apoyo mayoritario y oposición de ultraderecha
Los votos a favor provinieron del Partido Popular Europeo, socialdemócratas, Renew, Verdes y la izquierda. En contra se posicionaron los grupos ultraconservadores y de extrema derecha: Patriotas, ESN y ECR. La votación en el pleno de la Eurocámara, con todos los eurodiputados, está prevista entre el 6 y el 9 de julio. Dada la amplia mayoría en Econ, se podría iniciar negociaciones finales sin necesidad de votación plenaria, aunque los grupos opositores podrían forzarla. Se anticipa un resultado favorable.
Negociaciones finales y calendario
Una vez que el Parlamento Europeo adopte su posición, comenzarán los trílogos con el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea como mediadora. El Banco Central Europeo (BCE) celebra la decisión: “Celebramos la decisión de Econ sobre el paquete de la moneda única que da forma al euro digital mientras garantiza el curso legal del dinero en efectivo. La adopción de la posición del Parlamento daría respuesta al llamamiento de los líderes de acelerar la fase preparatoria para concluir la legislación a finales de este año”. El BCE trabaja para que el euro digital esté en circulación en 2029.
Autonomía estratégica frente a Visa y Mastercard
El euro digital busca ser un equivalente al efectivo en formato virtual, combinando seguridad con comodidad digital. Su lanzamiento tiene un sentido de autonomía estratégica: actualmente, dos empresas estadounidenses (Visa y Mastercard) gestionan el 70% de los pagos con tarjeta en Europa, y otro 10% corresponde a otros operadores estadounidenses como Amex. El euro digital disolverá las barreras nacionales en un mercado fragmentado, ofreciendo una alternativa europea.
Fernando Navarrete, eurodiputado del PP europeo y ponente del paquete legislativo, afirmó: “El euro digital aportará una capacidad adicional de resistencia y autonomía para Europa. Incluso ante fallos tecnológicos o interrupciones en las comunicaciones, los ciudadanos seguirán disponiendo de distintas formas de pago”. Por su parte, Jonás Fernández, eurodiputado socialista, señaló: “Este acuerdo garantiza la continuidad del dinero público en todas sus formas y nos proporciona una nueva herramienta que, por primera vez, ofrecerá a los ciudadanos y a las pequeñas empresas una alternativa genuinamente europea al oligopolio de pagos extranjeros que actualmente impone sus condiciones a su antojo”.
Protección del efectivo y libertad de elección
Junto con el euro digital, Econ también votó a favor de garantizar el valor de curso legal del efectivo, obligando a todos los establecimientos a aceptar billetes y monedas. Con el auge de los pagos digitales, algunos negocios habían comenzado a rechazar el efectivo. Esta medida asegura que el efectivo no desaparecerá mientras haya ciudadanos que deseen usarlo, eliminando temores sobre la introducción del euro digital. La nueva moneda virtual será aceptada por todos los establecimientos, excepto aquellos que no acepten ningún pago digital (como tarjetas).
Navarrete concluyó: “El objetivo no es empujar a nadie hacia una determinada forma de pago, sino ofrecer más opciones y preservar la libertad de elección. Queremos que quien quiera seguir utilizando el efectivo pueda hacerlo y quien prefiera medios digitales disponga también de una alternativa europea proporcionada por el BCE”.



