Congresista del Pacto Histórico en el ojo del huracán por doble discurso laboral
El representante a la Cámara David Racero, actual candidato por el Pacto Histórico, ha generado una intensa polémica al convocar a la ciudadanía a "salir a las calles" en defensa del salario mínimo, mientras enfrenta múltiples denuncias por presuntas irregularidades laborales en su propio negocio.
Llamado a protestas tras suspensión del aumento salarial
La controversia se desató cuando Racero publicó en su cuenta de X un mensaje invitando al pueblo a movilizarse, luego de que el Consejo de Estado frenara temporalmente el pasado viernes 13 de febrero el incremento del 23% al salario mínimo decretado por el Gobierno nacional. Esta decisión judicial ha generado reacciones encontradas en el escenario político colombiano y motivó la respuesta del congresista.
Sin embargo, la postura de Racero fue inmediatamente cuestionada por diversos sectores de la opinión pública, quienes señalaron la aparente contradicción entre su discurso en defensa de los derechos laborales y las denuncias que pesan en su contra por presuntas prácticas de explotación en su establecimiento comercial.
Torrente de críticas en redes sociales
Las redes sociales estallaron en comentarios críticos hacia el congresista:
- "Todos los que trabajaron en el fruver de Racero, en Bogotá, a las calles!... Ah, y también el escolta al que le pedía favores personales, y los de la UTL a quienes les quitaba parte del salario"
- "Racero convocando a las calles a defender un salario digno es como Garavito convocando a marchas a favor de los niños"
- "Doble Racero, doble moral; usted explotaba, maltrataba y humillaba a sus empleados, y sale con esto... canalla miserable"
- "Doctor Racero, ¿qué le respondía usted a los que no aceptaban trabajar 18 horas seguidas en su fruver?"
Antecedentes de denuncias laborales
La polémica se intensificó al recordarse denuncias anteriores contra el congresista. En mayo de 2025, el periodista Daniel Coronell reveló audios en los que presuntamente se escucharía a Racero ofreciendo un salario de un millón de pesos a una persona para trabajar en su fruver, con jornadas que podrían extenderse por más de 13 horas sin prestaciones sociales.
En las grabaciones difundidas, se menciona que los trabajadores cumplirían múltiples funciones dentro del negocio, desde labores de caja hasta limpieza. En una de ellas, Racero afirma: "Hoy no le entregué la plata a don Nelson. Yo ya le entregué un millón para la compra de mañana... porque mañana el mercado no es que sea así mucho, es básico".
Investigación formal en la Corte Suprema
Además de las denuncias por condiciones laborales en su fruver, la Corte Suprema de Justicia abrió una investigación formal contra David Racero por el presunto delito de concusión. Esta investigación está relacionada con la posible utilización de un asistente de su Unidad de Trabajo Legislativo en actividades personales, incluyendo tareas en su negocio ubicado en la localidad de Engativá, en Bogotá.
El caso ha generado especial atención porque involucra a un asistente legislativo que habría atendido funciones propias del negocio familiar mientras seguía contratado como empleado de la UTL, lo que constituiría una grave irregularidad en el uso de recursos públicos.
Esta situación coloca al congresista del Pacto Histórico en una posición delicada, donde su llamado a defender los derechos laborales choca frontalmente con las acusaciones que enfrenta por presuntas prácticas contrarias a esos mismos principios que dice defender.