A un mes de la primera vuelta presidencial, nueve de las catorce campañas presidenciales aún no han reportado ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) el dinero de sus ingresos y gastos. La alerta la lanzó Transparencia por Colombia, organización de la sociedad civil que lidera la lucha integral contra la corrupción.
La rendición de cuentas sobre financiación de campaña no es voluntaria: la ley colombiana obliga a todos los candidatos a informarle al CNE cuánto dinero reciben, de dónde viene y en qué lo gastan. El incumplimiento de ese deber es una señal de alerta sobre la transparencia con la que se financia la carrera por la Casa de Nariño.
Cabe aclarar que, aunque la Ley 1475 de 2011 establece que el informe de cuentas se presenta un mes después de la elección, la resolución del CNE exige reportes en tiempo real, con un plazo de una semana después del ingreso o del gasto.
Las campañas que sí han reportado
Según los datos consolidados por Transparencia por Colombia con corte al 29 de abril, las cinco campañas que sí han reportado suman ingresos por $31.108 millones y gastos por $18.452 millones. Las otras nueve aparecen en cero en ambas columnas.
Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia
Las únicas campañas con ingresos superiores a $1.000 millones son las de Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, ambas con exactamente $15.000 millones declarados. En los dos casos, el dinero proviene en su totalidad de créditos bancarios.
De la Espriella es el candidato que más ha gastado: $13.257 millones, de los cuales casi $9.800 millones fueron para propaganda electoral. Su mayor rubro individual son los pendones, con $6.806 millones, seguido de publicidad en televisión, que concentra el 84% de su inversión en medios. Valencia, por su parte, ha ejecutado $4.228 millones, con $1.335 millones en medios digitales como primer rubro, seguidos de medios tradicionales y vallas.
Sergio Fajardo
Sergio Fajardo reporta ingresos por $1.008 millones, pero con una fuente muy distinta: no hay crédito bancario. Su campaña se financia con préstamos de particulares y $100 millones de recursos propios del candidato. En gastos ha ejecutado $855 millones, principalmente en administración y con una inversión en propaganda más modesta, concentrada en cuñas radiales.
Claudia López y Roy Barreras
Claudia López aparece sin ingresos declarados, pero con $62 millones en gastos de administración ya reportados, entre ellos estrategia territorial, dirección digital, producción audiovisual y jefes de prensa. Roy Barreras declaró $100 millones en ingresos provenientes de un préstamo personal de Juan Felipe Anzola Quintero, y gastó $49 millones, todos en honorarios de su equipo administrativo: gerente de campaña, contador, auditoría interna y asistentes.
Los que no han reportado cuentas
Los nueve restantes son quienes no han reportado absolutamente nada: Iván Cepeda, Luis Gilberto Murillo, Santiago Botero, Carlos Caicedo, Miguel Uribe Londoño, Mauricio Lizcano, Sondra Macollins y Gustavo Matamoros. Clara López, aunque aún figura en el recuadro, renunció a su participación el 8 de abril pasado.
La ausencia de reportes no significa necesariamente que esas campañas no estén gastando. Significa que, de momento, los ciudadanos no tienen forma de saber quién las financia ni en qué se invierte ese dinero, justo cuando la actividad electoral es más intensa.
La opacidad en la financiación no es un problema nuevo. En las elecciones al Congreso de este mismo año, Transparencia por Colombia ya había advertido que más del 66% de las candidaturas parlamentarias no habían reportado nada a lo largo de la campaña.
Con la primera vuelta el 31 de mayo, el tiempo para que las campañas pongan sus cuentas en orden se acorta. Transparencia por Colombia anunció que publicará un reporte cada día hábil para registrar quién avanza en esa rendición.



