El impacto económico de la violencia en América Latina supera el 4% del PIB
La violencia representa un lastre significativo para las economías de América Latina, con un impacto que supera el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) regional, según un análisis de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce). Este fenómeno afecta directamente la inversión y la productividad en los países de la región, limitando su potencial de crecimiento económico.
Una región con tasas de homicidio alarmantes
Los datos presentados por María José Chaguaceda, analista de Cesce Riesgo País, revelan cifras preocupantes: América Latina concentra el 8% de la población mundial pero sufre el 33% de los homicidios globales, lo que equivale a aproximadamente 130.000 muertes violentas anuales. La tasa regional es de 25 homicidios por cada 100.000 habitantes, más del triple del promedio mundial que se sitúa en siete.
"Enfrentar la violencia es la condición básica para recuperar el rumbo del crecimiento regional", afirmó Chaguaceda durante la sesión 'Riesgo País: Una mirada al Sur Global'. La especialista destacó que la seguridad es un tema imprescindible para que el crecimiento económico de Latinoamérica, proyectado en un 2,2% para este año, pueda alcanzar niveles más elevados.
El narcotráfico como factor determinante
Dentro del complejo panorama de violencia regional, el narcotráfico emerge como un factor fundamental. Según los análisis de Cesce, América Latina es el origen del 90% de la cocaína mundial, con la producción de hoja de coca concentrada principalmente en Colombia, Perú y Bolivia. Esta actividad ilícita contribuye significativamente a los altos índices de violencia que afectan a la región.
Costos directos e indirectos de la inseguridad
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha cuantificado los costos directos de la violencia en Latinoamérica:
- 1,08% del PIB en gasto estatal en seguridad
- 1,6% del PIB en gasto privado en autoprotección
- 0,76% del PIB en impacto sobre el capital humano
Además, aproximadamente un 30% de los inversores considera la violencia como el principal impedimento para ingresar a mercados de la zona, lo que representa una barrera significativa para el desarrollo económico regional.
El acuerdo UE-Mercosur como oportunidad económica
En medio de este contexto desafiante, Chaguaceda destacó el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur como una oportunidad "tremenda" para la región. Este pacto comercial crearía un mercado de 700 millones de consumidores que representa aproximadamente el 40% del PIB mundial, constituyéndose como la zona de libre comercio más grande del planeta.
"No es un acuerdo sin red", aclaró la analista respecto a las preocupaciones de algunos sectores europeos, particularmente el agropecuario. El tratado incluye mecanismos como cuotas, salvaguardas, un tribunal para dirimir diferencias y medidas temporales para regular la llegada masiva de productos específicos.
El acuerdo, firmado en Asunción el pasado 17 de enero tras 26 años de negociaciones, enfrenta actualmente una revisión por parte del Tribunal de Justicia de la UE para verificar su compatibilidad con los tratados comunitarios, lo que ha paralizado temporalmente su tramitación.
La violencia continúa siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo económico de América Latina, con efectos cuantificables que limitan el crecimiento, desincentivan la inversión y afectan la productividad regional. La solución a este problema se presenta como un requisito fundamental para que los países latinoamericanos puedan alcanzar su pleno potencial económico en los próximos años.