El bufete presidencial y sus vínculos con el Estado
El gigantesco conflicto de intereses entre los negocios particulares del abogado Abelardo de la Espriella y los multimillonarios contratos públicos que él mismo, como presidente de la República, definirá y firmará, desaparece de la discusión pública sin que nadie lo cuestione. Así lo denuncia la periodista Cecilia Orozco Tascón en una columna de El Espectador.
De la Espriella Lawyers Enterprise, fundado hace 25 años por el presidente electo, ha atendido a más de 7.500 clientes y cuenta con más de 100 abogados en tres países. Ofrece servicios en derecho penal, corporativo, público, tributario, laboral, de seguridad social, regulatorio, migratorio y de familia, todos temas de la esfera estatal. En su página web, se destaca un titular elogioso hacia Ana Lucía Pineda, esposa del presidente, llamándola "Primera Dama de la República de Colombia 2026 – 2030".
El equipo de empalme y el DAPRE
Andrés Barreto, director general de la firma hasta hace poco, es ahora jefe del equipo de empalme del gobierno en los asuntos del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE), oficina contigua al despacho presidencial. Barreto, amigo de infancia del expresidente Iván Duque, fue superintendente de Industria y Comercio y director de campaña de Duque. Su cercanía con De la Espriella y su rol en el DAPRE generan dudas sobre la independencia en las decisiones clave.
Barreto tuvo que dejar el cargo en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), al que fue designado por Duque días antes de terminar su mandato, por no cumplir requisitos. Además, fue rechazado por la Corte Penal Internacional con una de las peores calificaciones cuando Duque lo postuló como juez.
La red empresarial y los contratos públicos
La Silla Vacía identificó 36 firmas de la red empresarial que nació en De la Espriella Lawyers, con intereses en petróleo (que compiten con Ecopetrol), ganado, tierras, inmobiliarias, bebidas y alimentos. A pesar de esto, "la mezcla inevitable de los negocios particulares del presidente con los del Estado no preocupa a empresarios, políticos, órganos de control, Fiscalía, congresistas ni a las cortes; mucho menos a la prensa", según Orozco.
El presidente electo ha anunciado que "creará un grupo de abogados" para denunciar irregularidades del gobierno anterior, probablemente con sus subalternos en su oficina privada, sin que exista vigilancia sobre sus propios intereses.



